Sociólogo - Escritor

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"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales.
Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.
email address:
jorgealiagacacho@hotmail.co.uk
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http://www.jorgealiagacacho.com/

19 de septiembre de 2026

Alvaro Mata Guillé

Alvaro Mata Guillé 


En un carruaje tirado por yeguas, conducido por las hijas del sol, 

Parménides viajaba hacia el inframundo, 

al lugar donde la luz se abraza a las sombras y se apaga el brillo inútil del lenguaje, 

al antes del verbo, al antes de la definición de las cosas,

hacia la noche, 

donde el sueño es sueño sin el acoso de los nombres, 

donde no hay pájaros, ni nubes, tampoco mandatos ni dictadores, 

donde el tiempo se detiene en el tiempo, 

en el origen: 

nacemos de la muerte y regresamos a ella;  


al aquietarse el balbuceo, 

al dialogar con la noche y abrazar al silencio, 

al hallarse a solas con su aliento, 

Parménides, sabiendo que no sabe y que la sola razón produce fantasmas como sentenciaría Hölderlin años después,  

como lo dibujaba Goya ilustrando los desvaríos de la razón, 

buscaba explicar el entorno vivenciándose en él, 

tránsito entre el ser y el no ser que nos esculpe el rostro, la piel, 

un lugar, esto, aquello, lo otro: 

adormecido junto al destello del sol unido a la luna entre las sombras,  

escuchaba el mandato de la diosa, el decir de la niebla, 

el hablar del silencio del que emergen las palabras, 

la imagen, los significados, 

el deletrearse a sí mismo inmerso en el todo.

 

Cuando el sentido se diluye y domina el caos, 

cuando los referentes se vacían y prevalece la impostura,

como ocurre en estos días humedecidos por la exaltación del excremento,

por la indiferencia y crueldad del patán, 

por el griterío del misógino, la frivolidad del sociópata, por el fascismo,  

hay que volver a empezar, 

viajar hacia la penumbra como lo hacía Parménides

y reencontrar el porqué de estar aquí, 

el porqué de permanecer 

y nombrar lo que somos, 

lo que queremos ser,

nuestra soledad, 

otra vez:  


regresar a la poesía, 

al lugar donde palpamos el silencio, 

al antes de los nombres para revelar los nombres, 

la percepción, el pensamiento:

sumidos en el murmullo de lo ausente,

nos buscamos en lo ominoso, en el origen,  

en la intemperie, en la orfandad que nos constituye,

para reencontrarse;

  

no emergemos de la luminiscencia o el destello totalitario del verbo, como enunciaba el apóstol Juan,  

lo hacemos de la oscuridad del útero, de la opacidad de la caverna, 

del abismo de sombra al que regresaremos, 

de la sensación dibujada en la imagen, 

de la incertidumbre. 


Alvaro Mata Guillé

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