Sociólogo - Escritor

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"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales.
Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.
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jorgealiagacacho@hotmail.co.uk
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http://www.jorgealiagacacho.com/

19 de octubre de 2016

La sirena de mis sueños


De la espuma coronando las olas
emergió la sirena de mis sueños,
besé sus labios dulces y pequeños
bajo la tenue lusz de las farolas.

Vaivén de olas fue su cuerpo desnudo.
Entrega pasional la noche aquella
la sirena en mis brazos, era bella;
esperar más mi corazón no pudo.

Nuestras bocas unieron sus alientos.
Mi sirena hizo entre besos promesas
de no irse jamás aunque hubiesen vientos,

remolinos, corrientes encontradas;
Que nuestras dos almas limpias, ilesas,
entre la espuma serían coronadas.

Nubes blancas en mis manos, sus senos,
dos frutos que destilaban ternura
y hundidos en tan mágica locura
degustamos néctares y venenos.

dejó pequeñas huellas en la arena
para que yo la busque y la persiga
trémula estela de espuma o de espiga
donde en vano persigo a mi sirena.


Oscar René Benítez

Amor en el sur

AUTOR: HECTOR CACHO
En el Pacífico Sur se abren las alas de la infinitud reflejada en tus ojos,
el azul del cielo con todos sus ángeles
y el océano con sus mil sueños perdidos.
En el Pacífico Sur el ocaso de un sol
que duerme frente a tu ventana,
deja salir a las estrellas para arrullar
las hojas de tus árboles al pie de tu mirada,
todos tus cabellos bailan el canto
de un nocturno amor de hojas de otoño
y la inmensidad del cielo de la noche
te lleva mi amor para que se duerma contigo,
hasta que amanezca mil veces
el sol de todos los siglos.
En el Pacífico Sur donde se dibuja
el amor con la pluma de los poetas
desembarcan las ilusiones de toda mi vida,
hubiera suspirado por tus labios en Valparaíso,
hubiera tomado tu mano en el puerto,
y en Coquimbo te habría dado el beso eterno
que llevarías todos tus días camino a Quillota,
camino de tus recuerdos, camino sin memoria,
camino lleno de mí mientras me lleves contigo.
En el Pacífico Sur estás desde siempre,
hasta el día que te lleve mis besos,
porque al dártelos todos como miel
nadie te encontrará luego,
pues, ya no estarás allí,
y quien te busque no hallará de ti nada,
ni en la orilla del mar ni debajo del cielo,
no estarás para nadie ni para la noche del puerto,
y serás un misterio como el amor
porque sólo conmigo estarás
en mi corazón, para hacernos eternidad,
lejos de allí, muy lejos del sur.