Sociólogo - Escritor

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"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales.
Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.
email address:
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http://www.jorgealiagacacho.com/

24 de junio de 2016

Preocupa avance fascista en Europa

Jorge Aliaga en Roma
Preocupación crece en Europa: decisión de salida de la Unión Europea por parte del Reino Unido encuentra a representantes de partidos nacionalistas y de extrema derecha de todo el continente celebrando la decisión británica y llaman a celebrar referendos similares en sus respectivos países. El fantasma del fascismo empieza a tomar forma en Europa. En Edimburgo el 75% votó por quedarse en la Unión Europea. En Londres también fue una mayoría la que apoyo quedarse en la unión. Esto se debe a que en las capitales de los países miembros del Reino Unido se encuentran ciudadanos menos insulares y que tienen más experiencia en relacionarse con Europa. La historia no está terminada y ahora debe darse una resistencia a las intenciones fascistas que aspiran hundir al mundo en guerras fatricidas. A Escocia también le queda la posibilidad de llamar a un nuevo referendum por la independencia. Si la derecha británica cree que el Reino Unido sería mejor fuera de la Unión Europea, entonces se puede decir también que Escocia sería un mejor país fuera del Reino Unido. Los resultados del referendo dieron como resultado las cifras de 51.9% a favor de la salida de la Unión Europea y 48.1% a favor de permanecer en la Unión. Jorge Aliaga Cacho.

Andina Aliaga on Britain's referendum to leave European Union.

Andina Aliaga
By Andina Aliaga

Felling a myriad of negative emotions as I wake up to this horrendous news, this country feels like an open prison, I just want to get out as so as I can join a community that doesn't fear positive ideals, I don't see a place here for us politically active lefties? The ignorant, fearful folk who have no interest in anything other than where they are going on holiday and Jeremy Kyle will just continue to swallow up the neatly crafted bullshit they are spoon fed from their corporately owned media and destroy us all while they look on silently. It feels like the Scottish referendum all over again, there has been no vocal apologies or admittance of hoodwinkery from those Tory loving no voters in spite of the fact that so many of the promises they were fed from Westminster were negated on (remaining in Britain will keep you in Europe being a contextual one here). As a Buddhist I love everyone, but that doesn't necessarily mean I want to be around them, they are creating a selfish society that in no way reflects the attitudes and beliefs of my faith and I am deeply concerned about allowing myself and my daughters to remain in a place that promotes such short thinking and intolerant policies. In the past I've always thought, "but I can't leave the nhs", let's be honest here, all you out voters have destroyed the most beautiful socially historic political initiative there has ever been, it was the envy of the world, and you've just fucked it in the ass. Shame on you all and I feel a great deal of pity for the the suffering you have placed on your innocent children's heads. Who wants to chip in for our own island?! Namaste. X

23 de junio de 2016

LA PEDAGOGÍA LIBERTARIA DE TOLSTOI.


León Tolstoi

Nacimiento: 28 de agosto jul./ 9 de septiembre de 1828 greg.
Yásnaya Poliana, (Tula), Imperio ruso. Fallecimiento: 20 de noviembre de 1910
(82 años)
Astápovo (en la actualidad Lev Tolstói provincia de Lípetsk), Imperio ruso-
Se manifiesta en contra de la escuela prusiana y otros modelos europeos. Se muestra favorable a la escuela y al método de PESTALOZZI.
Tras su viaje a Rusia llegó a la conclusión de que este lugar no necesitaba aprender de instituciones extranjeras para organizar su educación.
Fundó la escuela Yasnaia Poliana que se planteó como alternativa a la enseñanza tradicional rusa que se impartía en aquellos momentos. Esta escuela tenía el lema: "Mientras menor sea la constricción requerida para que los niños aprendan, mejor será el método".
Esta escuela se asentaba sobre el principio de la LIBERTAD, la cual estaba justificada por su confianza en la NATURALEZA. Puesto que:

- Nada era obligatorio en la escuela. Esto quiere decirse que los alumnos tenían la libertad para asistir o no a clase, atender o no a las explicaciones del maestro, no se les ponían deberes , ni tenían que utilizar libros ni cuadernos, tampoco había exámenes debido a que Tólstoi los consideraba un estorbo al estudio.

- En su opinión era preciso implantar una alternativa escolar a la educación impartida.

IDEAL: Escuela abierta a todos, sin programas ni reglamentos impuestos, basada en el método que resulte más agradable a los alumnos.
Su ideario educativo está basado en :
Su concepción libertaria
El carácter popular de la experiencia
Naturalismo de ROUSSEAU
Filantropismo de PESTALOZZI.
ORDEN DE LAS AULAS:
Es realizado por los propios alumnos porque están motivados para aprender y no quieren perder el tiempo en nada que les aleje de sus objetivos educativos libremente seleccionados y escogidos.
LAS ESCUELAS:
Deben ocuparse únicamente en la instrucción, siendo la educación tarea de la familia.
MAESTRO:
Se convierte en ÁRBITRO o COORDINADOR el cual ejerce su actividad mediante la MOTIVACIÓN a sus alumnos partiendo de sus INTERESES y NECESIDADES.

Fuente: http://carmen456.webnode.es/moiento-antiutoritario-en-pedagogia/la-pedagogia-libertaria-de-tolstoi/

CARTA DE LEÓN TOLSTOI AL MAHATMA GANDHI


León Tolstoi
Kotschety, 7 de septiembre de 1910.

He recibido su diario “Indian Opinion” y me he alegrado de conocer lo que informa de los no resistentes absolutos. He sentido el deseo de expresarle los pensamientos que ha despertado en mí la lectura.
Cuanto más vivo -y sobre todo ahora que siento con claridad la proximidad de la muerte-, más fuerte es la necesidad de manifestarme sobre lo referente a lo que más vivamente interesa a mi corazón y sobre lo que me parece de una importancia inaudita.
Es, a saber: que lo que se llama no resistencia resulta ser, a fin de cuentas, la enseñanza de la ley del amor, no deformada todavía por interpretaciones mentirosas. El amor o, en otros términos, la aspiración de las almas a la comunión humana y a la solidaridad, representa la Ley Superior y única de la vida. Y eso cada uno lo sabe y lo siente en lo profundo de su corazón (nosotros lo vemos muy claramente en el niño); lo sabe todo el tiempo en que permanece fuera del engaño, de la trama de la mentira, del pensamiento del mundo. Esta ley ha sido promulgada por todos los sabios de la humanidad: indios, chinos, hebreos, griegos y romanos. Ella ha sido, yo creo, expresada lo más claramente por Cristo, que ha dicho en términos exactos que esta ley contiene toda la ley y todos los profetas.
Pero hay más: previendo las deformaciones que amenazan dicha ley, ha denunciado expresamente el peligro de que sea desnaturalizada por las gentes cuya vida está entregada a los intereses materiales. Tal peligro radica en que se creen autorizados a defender sus intereses por la violencia, o según su expresión, a devolver golpe por golpe, a recuperar por la fuerza lo que ha sido arrebatado por la fuerza, etc. El sabía (como lo sabe todo hombre razonable) que el empleo de la violencia es incompatible con el amor, que es la más elevada ley de la vida. Sabía que en cuanto se admitiese la violencia en un solo caso, la ley estaba, de hecho, abolida. Toda la civilización cristiana, tan brillante en apariencia, ha creado este equívoco y esta extraña contradicción flagrante, en algunos casos deliberada, pero más a menudo inconsciente.
En realidad, en cuanto la resistencia por la violencia ha sido admitida, la ley del amor queda sin valor y ya no puede tenerlo más. Y si la ley del amor queda sin valor, no hay ninguna ley, excepto el derecho del más fuerte. Así vivió la cristiandad durante diecinueve siglos. Por lo demás en todos los tiempos, los hombres han tomado la fuerza como principio guía de la organización social. La diferencia entre las naciones cristianas y las otras no es más que esto: en la cristiandad, la ley del amor había sido planteada clara y exactamente como en ninguna otra religión, y los cristianos la han aceptado solemnemente, aunque hayan considerado como lícito el empleo de la violencia y hayan fundamentado su vida sobre la violencia. De modo que la vida de los pueblos cristianos es una contradicción completa entre su confesión y la base que la sustenta.
Entre el amor, que debe ser la ley de la acción, y la violencia, que está reconocida bajo formas diversas, tales como: gobierno, tribunales y ejércitos declarados y aprobados. Esta contradicción se ha acentuado con el desarrollo de la vida interior y ha llegado al paroxismo en estos últimos tiempos.
Hoy la cuestión se plantea así: sí o no. ¡Hay que escoger! O bien admitir que no reconocemos ninguna enseñanza moral y religiosa, o dejarnos guiar en la conducta de nuestra vida por el derecho del más fuerte. O bien obrar de manera que todos los impuestos cobrados por obligación, todas nuestras instituciones de justicia y de policía, y ante todo el ejercito, sean abolidos. Durante la primavera última, en el examen religioso de un instituto de jóvenes, en Moscú, el instructor religioso primero y después el arzobispo que asistía a él, han interrogado a las niñas sobre los diez mandamientos y, principalmente, sobre el quinto: “¡No matarás!”. Cuando la respuesta era exacta, el arzobispo añadía con frecuencia esta pregunta:
¿Está siempre y en todos los casos prohibido matar por la ley de Dios?”. Y las pobres niñas, pervertidas por los confesores, debían responder y respondían: “No, no siempre, pues en la guerra y en las ejecuciones está permitido matar”. Sin embargo, una de estas desgraciadas criaturas (esto me ha sido contado por un testigo visual), habiendo recibido la pregunta de costumbre: “¿Matar es siempre un pecado?”, enrojeció y dijo decidida: “¡Siempre! Y a todos los sofismas del arzobispo, replicó inquebrantable que estaba prohibido siempre y en todos los casos matar. Eso, ya por el Viejo Testamento, en cuanto a Cristo, no solamente prohibido matar, sino hacer daño al prójimo. A pesar de toda su majestad y su habilidad oratoria, el arzobispo tuvo que cerrar la boca y la joven triunfó.
¡Sí, nosotros podemos divagar en nuestros periódicos acerca del progreso de la aviación, las complicaciones de la diplomacia, los clubs, los descubrimientos, las llamadas obras de arte, y silenciar lo que ha dicho esta joven!
Pero no podemos ahogar el pensamiento, puesto que todo hombre cristiano siente como ella, más o menos oscuramente. El socialismo, la anarquía, el ejército de salvación, la criminalidad reciente, el paro, el lujo monstruoso de los ricos que no cesa de aumentar, y la negra miseria de los pobres, la terrible progresión de los suicidios; todo este estado de cosas testimonia la contradicción interior que debe ser y que será resuelta.
Resuelta verdaderamente en el sentido del reconocimiento de la ley del amor y de la condena de todo empleo de la violencia. A esto responde su actitud en el Transvaal, que nos parece a nosotros en el fin del mundo y que se encuentra, sin embargo, en el centro de nuestros intereses; y es la más importante de todas las de la tierra de hoy; no solamente los pueblos cristianos, sino todos los pueblos del mundo tomarán parte en ella.
Le será tal vez agradable saber que en nuestro país, en Rusia, una agitación parecida se desarrolla rápidamente con las negaciones al servicio militar, que aumentan de año e año. Aunque débil todavía entre ustedes el número de los no resistentes y entre nosotros el de los refractarios, los unos y los otros pueden decirse: “Dios está con nosotros. Y Dios es más poderoso que los hombres.
En la profesión de fe cristiana, aun bajo la forma del cristianismo y en la creencia simultánea de la necesidad de ejército y armamentos para las enormes carnicerías de la guerra, existe una contradicción tan manifiesta que debe, tarde o temprano –probablemente demasiado temprano- manifestarse en toda su desnudez.
Entonces será preciso, o bien aniquilar la religión cristiana, sin la cual, sin embargo, el poder de los Estados no se podría mantener, o suprimir el ejército y renunciar a todo empleo de la fuerza, que no es menos necesario a los Estados. Esta contradicción es observada por todos los gobiernos, tanto por el de ustedes, británico, como por el nuestro, ruso; y por instinto de conservación, ellos persiguen a los que la descubren, con más energía que a toda actividad enemiga del Estado. Nosotros lo hemos visto en Rusia y lo vemos por lo que publica su periódico. Los gobiernos saben muy bien dónde está el más grave de los peligros que amenaza, y no son solamente sus intereses los que ellos protegen tan vigilantes. Ellos saben que combaten por el ser o no ser.
León Tolstoi

20 de junio de 2016

San Martín de Porres


 
St Martin de Porres - Patron of Social Justice


By Angela M. Orsini

Martin de Porres was born in Lima Peru in 1579, the illegitimate son of John de Porres, a Spanish knight, and a negro free-woman named Anna. Martin's father acknowledged him as his son after eight years, but then abandoned the family when their second child was born. Young Martin was brought up in poverty, compounded by having to bear the stigma of mixed blood. At the age of 12, he was apprenticed to a barber-surgeon where he learned to cut hair and draw blood for the accepted medical procedure of the day - bleeding a patient - and to prepare and administer medicine.
When Martin was fifteen, he began working with the Dominicans (the Order of Preachers founded by St. Dominic) as a lay helper and, eventually became a professed Lay Brother. He tended the sick in the monastery infirmary, which he kept well-stocked through ingenious means, such as frugality of material goods for his fellow Dominicans so as to provide necessities for the care and comfort of the sick and infirm. Also, Martin was responsible for the daily distribution of food alms for the needy in the town, which often times was supplied through miraculous intervention. (One of his closest friends was another Dominican, St. Rose of Lima, canonized in 1671, the first saint of the new world.)
Because of his social station as a person of mixed blood, there were many times when he was ridiculed and debased. But Martin never retaliated. All of the insults and denigration aimed toward him were offered to God as sacrifice. It is said that his "profound and consummate humility was based on his knowledge of the greatness of God," and made him ever-aware of avoiding any form of pride. For example, Martin insisted upon wearing one habit until it disintegrated into mere threads and fibers, opposing attempts to buy him a second one. Martin was a very spiritual man, spending time in prayer, sometimes surrounded by a brilliant light, and doing severe penance several times a day. There are many recorded instances of when his brother monks found him in the chapel before the Blessed Sacrament so filled with love for Jesus that he levitated in pure ecstacy, In other instances, Martin was able to bi-locate, and pass through locked doors in order to help a sick or dying person in another part of the monastery. He was able to know if the person in his care would or would not recover. If he tended to them solicitously, they knew they would not recover, because Martin was very patient and caring with the dying. But, if they felt "neglected" by him, he told them to take heart because it meant they would be well soon.
On the lighter side, often we see Martin pictured in his Dominican habit holding a broom, with a mouse and dog at his feet. There is an interesting anectdote about mice. One time there seemed to be a mouse "convention" in the wardrobe room of the monastery, where they feasted on the finest linen garments and sheets, leaving the old ones untouched. Some of the monks wanted to poison the rodents, but Martin would not hear of it. One day he caught a little mouse and held him gently, and said, "Little brother, why are you and your companions doing so much harm to the things belonging to the sick? Look; I shall not kill you, but you are to assemble all your friends and lead them to the far end of the garden. Everyday I will bring you food if you leave the wardrobe alone," After Martin let go of the mouse, there was scurrying from every nook and cranny and the procession started towards the monastery garden. Martin, tall and slender, with long strides, led the mice to their new home. Everyday he brought them a meal and no mouse ever set claw or tooth in the monastery wardrobe.
Martin's renown grew and people outside of Lima - commoners and ecclesiastics - began coming to him for spiritual counseling, material aid, prayers, and cures. Although Martin wished to remain obscure, he continued because he saw it as the will of God. In January of 1639 when Martin was sixty, he became very ill with chills, fevers, tremors and agonizing pain. He had several bouts of illness thrughout the year and told his fellow monks that this would be his last illness. When his time had come and lay dying, he was tormented by the Devil who was making his final and vile attempt to obtain the pure soul of Martin himself. The struggle continued unmercifully as the evil one tried to trick and persuade Martin into believing he had wasted his life on fruitless works and prayers. Between these battles, though Martin continued to have ecstacies where the Blessed Mother, St. Dominic, and St. Vincent Ferrer, and other saints and angels appeared to him. When death was imminent, he asked for Viaticum and the Last Sacraments. As the Salve Regina was sung and the Creed intoned, the crucifix which Martin had been holding slipped out of his hands and his soul departed his body. It was around 9:00 P.M., November 3, 1639, in the Rosary Priory. After the prayers of the monks were completed, they looked through Martin's meager possessions and came across a new tunic. Father Barbazan then remembered Martin's words, "This is the habit I am to be buried in," For a "poor mulatto," Martin's funeral was that of a high ranking official, rather than a humble Dominican Friar. The cortege consisted of religious and friends of the monastery, the Chapter of the Cathedral, superiors of monasteries, lay dignitaries, and military officials. Father Gaspar de Saldana, the Prior, officiated, and Martin's body was borne by four of his most intimate friends - the Viceroy, the Archbishop of Mexico, the Bishop of Cuzco, and John de Penafiel, Judge of the Royal Court. Martin was buried among the priests because he was judged worthy of this honor. Later that evening, Archbishop Felician de Vega remarked, "Yes, this is the way saints should be honored." On May 6, 1962, three hundred and twenty-three years after Martin's death, Pope John XXIII canonized St. Martin de Porres in Rome. We may wonder why there is such a delay, but God works in His own way, not ours. Perhaps it was because the Second Vatican Council was underway, which would result in vast changes enabling a heightened understanding and appreciation for the spiritual life in the Catholic Church. Perhaps it was because the Civil Rights movement was making strides in the United States to bring about an awareness of the equality and contribution of Black Americans. Perhaps this why St. Martin de Porres was canonized, to serve as a Christian model to show that an illegitimate mulatto, relegated to a lowly position in the 16th and 17th century Peruvian society, transcended the prejudice and labored in the fields of the Lord and changed the world around him.