Sociólogo - Escritor
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"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales.
Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.
email address:
jorgealiagacacho@hotmail.co.uk
https://en.m.wikipedia.org/wiki/Jorge_Aliaga_Cacho
http://www.jorgealiagacacho.com/
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29 de junio de 2026
El desencanto de la luna
Por Alice Moreira Alava
(Santa Ana, Manabi, Ecuador).
Poeta, gestora cultural, artista plástica.
Como explicarle al corazón
que fue la luna quien rozó la piel dormida
hasta despertar jardines en el silencio.
Como explicarle al alma
que abrazó las auroras y los atardeceres
con la sonrisa luminosa de aquel encuentro.
Cómo explicarle al sentimiento
que navegaba vertiginosamente por mis venas,
dejando tatuadas promesas de caricias eternas.
Éramos dos ríos buscando el mismo mar,
dos estrellas perdidas en una misma noche,
dos voces que aprendieron a latir al unísono.
Tu mirada era refugio,
tu palabra, un puente de certezas,
y tus manos, la calma después de la tormenta.
Creí en cada sueño compartido,
en cada horizonte dibujado juntos,
en cada juramento sembrado bajo la luna.
Pero una sombra habitaba el paraíso,
una mentira silenciosa y paciente,
oculta entre las flores de la confianza.
Y un día la verdad abrió sus alas,
como un relámpago partiendo el cielo,
como un cristal quebrándose en el alma.
Entonces comprendí el temblor de las ausencias,
el sabor amargo de los besos incompletos,
la tristeza que dejan los caminos truncados.
El amor seguía vivo entre las cenizas,
aferrado a los recuerdos más hermosos,
pero el desencanto habitaba cada rincón del corazón.
Porque hay mentiras que no matan el amor,
pero le arrancan la inocencia para siempre,
y lo condenan a vivir entre la memoria y el adiós.
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