Sociólogo - Escritor

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"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales.
Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.
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12 de febrero de 2012

Gorilas dictadores


Gorilas dictadores, Morales Bermúdez y Videla








Por Teófilo Bellido

No es la primera vez que el General (r) Francisco Morales Bermúdez es requerido por la justicia para responder sobre su participación en el “Plan Cóndor”. En diciembre del 2007, desde Roma, la jueza italiana Luisianna Figliola pidió su arresto por la desaparición de 25 italianos en el marco del engendro llamado “Operación Cóndor” o “Plan Cóndor”, instrumentalizado por la CIA y el Pentágono en 1975 en coordinación con las dictaduras de América Latina para liquidar a dirigentes de la izquierda y del movimiento popular. El Perú es señalado parte de esa maquinaria junto a las cúpulas gubernamentales de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia.

El periodista norteamericano John Dinges, autor de los libros “Operación Cóndor” y “Los Años del Cóndor”, fue el primero que, en base a los documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), habría demostrado la participación del Perú en ese Plan. Francisco Morales Bermúdez estaba en palacio de gobierno.

Esta vez, febrero 2012, el pedido proviene del juez federal argentino Norberto Oyarbide, quien acusa al ex dictador del secuestro y destierro de 13 peruanos opositores al régimen de entonces a la Argentina como parte del llamado "Plan Cóndor". No solo eso, el Juez argentino ha presentado a la cancillería una solicitud de detención "provisoria y preventiva" con fines de extradición; además demanda la colaboración de la policía Internacional (INTERPOL) para la captura del requisitoriado Morales Bermúdez.

El nuevo pedido de captura internacional que enfrenta el ex dictador es el resultado de un periodo de investigación que se inicia a partir de la denuncia de Ricardo Napurí Schapiro, uno de los 13 secuestrados el 25 de mayo de 1978 por "actividades subversivas”. Napurí era entonces dirigente del trotskista Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR). Junto a él fueron deportados Javier Diez Canseco de “Vanguardia Revolucionaria”, Ricardo Letts Colmenares y Ricardo Damonte de la revista “Marka”, el periodista Alfonso Baella Tuesta, director de “El Tiempo”, Hugo Blanco Galdós del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores, de filiación trotskista), Valentín Pacho, Secretario General de la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA) y dirigente del Comité Regional del PCP, Justiniano Apaza Ordóñez, dirigente transportista de Arequipa, entre otros; conducidos y embarcados en una nave de la FAP rumbo a la Argentina del sanguinario dictador Jorge Rafael Videla.

Es más, el reconocido periodista peruano César Lévano acaba de revelar que él se salvó de ser deportado debido a que sufría de cálculos renales e incontinencia urinaria por lo que fue trasladado a un hospital de Lima. Según refiere, los deportados salvaron sus vidas gracias a la intervención de un periodista argentino que publicó una nota sobre los deportados peruanos con la foto del avión de la FAP.

La izquierda peruana con el movimiento sindical y popular en auge, había logrado arrinconar a la dictadura. De esa lucha, lo más trascendente fue el paro nacional del 19 de Julio de 1977 con la CGTP al frente. El gobierno de Morales Bermúdez se endurece despidiendo a cinco mil dirigentes sindicales y como colofón de ello, procede al secuestro y deportación a la cual nos referimos. Las luchas populares no se detuvieron hasta que, finalmente, el dictador se vio obligado a convocar elecciones para la Asamblea Constituyente e iniciar el llamado periodo de transmisión democrática. Que otra vez no nos vengan con la monserga que se trata de una persecución política o que Francisco Morales Bermúdez fue un demócrata, tal como lo defendió Alan García, Luís Giampietri Rojas y el cardenal Opus Dei Juan Luís Cipriani en el 2007, personajes conocidos por su trayectoria de menosprecio a los derechos humanos.

Un rápido recuento histórico nos señala que desde la mitad de los años 60 hasta los 70 en el siglo pasado irrumpen en América Latina una serie de gobiernos antiimperialistas que cuestionaron los mecanismos de dependencia neocolonial y sometimiento a los designios de la Casa Blanca en Washington buscando un desarrollo nacional libre y soberano. En mayor o menor grado los ejemplos más significativos de esta oleada fueron el gobierno de Omar Torrijos en Panamá (1968-1981), Juan Velasco Alvarado en Perú (1968-1975), Juan José Torres (1970-1971) en Bolivia, el gobierno de Francisco Alberto Caamaño en República Dominicana (1965). En ese mismo período se da el triunfo electoral de la Unidad Popular con Salvador Allende en Chile (1970-1973) y en 1979 triunfa la Revolución Nicaragüense dirigida por el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Desde 1959 florecía triunfante la revolución socialista en Cuba.

El gobierno norteamericano de la mano con la CIA, el Pentágono y la reacción interna en cada país complotaba sin tregua para traer abajo el auge de las luchas antiimperialistas y derrocar cada uno de esos regímenes, imponiendo dictaduras como la de Pinochet en Chile en 1973. Desde Tacna, el 29 de agosto de 1975, Morales Bermúdez en un golpe artero destituye al General Juan Velasco Alvarado y ocupa la Casa de Pizarro. Un acto de traición por el que el historiador Jorge Basadre lo llamó “el felón”.

La izquierda latinoamericana, organizaciones políticas y personalidades democráticas se alzaron en lucha contra las dictaduras en diversos países del continente logrando importantes avances en la conciencia y acumulación de fuerzas que ponen en riesgo el descarado entreguismo y barbarie desatada. En esas circunstancias se funda el Plan Cóndor, iniciado en Santiago de Chile, cuyo eje central fue la represión como política de Estado.

Ahora, después de 37 años el ex dictador Morales Bermúdez tendrá que comparecer ante la justicia por los delitos que se le imputa, debiendo recibir ejemplar condena. Todos los indicios lo sindican como culpable.

En diciembre del 2007, luego que la jueza italiana Luisianna Figliola solicitara el arresto del Morales Bermúdez, escribí “El Plan Cóndor en el Perú”, artículo que, luego de ser publicado en la página Web pcperuano, fue reproducido en la revista cubana Hasta Siempre Comandante. Aquí el artículo, link y texto. http://www.hastasiempre.info/article.php?article=759&lang=espagnol


Operación Cóndor en el Perú


Teófilo Bellido


Desde Roma, la jueza italiana Luisianna Figliola a pedido el arresto del ex dictador peruano General (r) Francisco Morales Bermúdez y de Pedro Ritcher Prada, también General en retiro por haber aceptado ser parte del engendro llamado “Operación Cóndor”, organización contrasubersiva creada en 1975 en coordinación con la CIA norteamericana para reprimir, torturar y asesinar a dirigentes de izquierda, a personalidades o cualquiera que se opusiera a los regímenes dictatoriales, una verdadera máquina para implementar el terrorismo de Estado. Veinticinco ciudadanos italianos desaparecieron durante su actividad.

El Plan Cóndor fue fundado por el general chileno Manuel Contreras, jefe de la DINA de Chile. Henry Kissinger es señalado por el periodista e investigador Cristopher Hitchens como el ideólogo. En sus designios se unieron los dictadores más sanguinarios de la época en América Latina. Jorge Rafael Videla en Argentina. Augusto Pinochet en Chile, Hugo Bánzer Suárez en Bolivia, Alfredo Stroessner en Paraguay, Juan María Bordaberry en Uruguay y Ernesto Geisel en Brasil. En el Perú entre 1975 y 1980, también gobernaba de facto un dictador militar, el General Francisco Morales Bermúdez, su primer ministro fue el General Pedro Ritcher Prada.

El asesinato del general chileno Carlos Prats en Argentina y del ex ministro del gobierno de Salvador Allende, Orlando Letelier en Estados Unidos, junto a millares de muertos, presos y desaparecidos fueron víctimas de este siniestro plan.

John Dinges, reportero norteamericano, autor de los libros “Operación Cóndor” y “Los Años del Cóndor”, ha sido el primero que, en base a los documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), habría demostrado la participación del régimen dictatorial del Perú en ese Plan.

Ricardo Uceda, periodista peruano de investigación, autor del libro “Muerte en el Pentagonito” (Los cementerios secretos del Ejército Peruano), da la otra señal de la existencia de “Operación Cóndor” en el Perú. En el Capítulo 15 (El secuestro de los montoneros), Uceda recuerda el operativo conjunto de ocho oficiales del Servicio de Inteligencia de Argentina con el Servicio Nacional de Inteligencia de Perú (SIN) primero y luego con la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE) para capturar a miembros de Montoneros, grupo argentino que supuestamente atentaría contra el dictador Jorge Videla en la transmisión del mando al presidente electo Fernando Belaúnde Terry en 1980.

Los capturados fueron deportados a Bolivia y, posteriormente, asesinados en cumplimiento de las directivas de Cóndor. La autorización para el secuestro de los cuatro Montoneros de origen italiano fue conocida en el más alto nivel del Estado por el general Morales Bermúdez y Ritcher Prada. De los cuatro, tres de ellos fueron expulsados a Bolivia, donde funcionaba el Plan Cóndor: Noemí Esther Giannetti de Molfino, Julia Santos de Acebal o María Inés Raverto y Julio César Ramírez. Del cuarto, Federico Frías Alberca, nunca se dio cuenta. En julio del mismo año Noemí Esther Giannetti de Molfino, 54 años de edad e integrante del movimiento Madres de la Plaza de Mayo, fue encontrada muerta en la habitación 604 de un hotel en Madrid, España.

Para afrenta de la mayoría de los peruanos, el Presidente Alan García se ha exaltado reaccionando como “abogado” del ex dictador militar presentándolo como un “demócrata”, igual lo han hecho su vicepresidente Luís Giampetri Rojas, el cardenal Juan Luís Cipriani Thorne, personajes conocidos por su trayectoria de menosprecio a los derechos humanos, los dos primeros involucrados en la matanza de los penales de Lima en junio de 1986, crímenes de lesa humanidad que no prescriben y que le causan miedo a Alan García. Se ha sumado al coro el nuevo Ministro de Defensa Antero Flores Araos, el mismo que una vez dijo de los campesinos que como llamas y vicuñas no tenían capacidad de opinar sobre el TLC.

Para la izquierda, los trabajadores y el movimiento popular peruano, Morales Bermúdez fue un dictador militar a quien el historiador Jorge Basadre llamó "felón” por haber traicionado, siendo Primer Ministro, al General Juan Velasco Alvarado para tomar palacio de gobierno y luego empezar a demoler las medidas antiimperialistas y antioligárquicas del proceso revolucionario que vivió el Perú entre 1968 y 1975. Es el mismo que, luego del histórico paro nacional del 19 de julio de 1977 despidió a más de cinco mil dirigentes sindicales, muchos de ellos militantes del Partido Comunista Peruano. Morales Bermúdez es el dictador que deportó a 13 dirigentes políticos y sindicales, entre ellos al c. Valentín Pacho, a la Argentina del dictador Jorge Rafael Videla. Como una forma de terrorismo de Estado, durante un largo periodo implementó el toque de queda a partir de las 10 de la noche, en ese marco se produjeron muchas muertes en las calles de Lima.

Fueron las persistentes luchas del movimiento popular, especialmente el contundente paro del 19 de julio de 1977 encabezado por la CGTP, que lo obligó a convocar a elecciones para la Asamblea Constituyente en 1978.

Ambos, Francisco Morales Bermúdez y Pedro Ritcher Prada deben responder ante la justicia italiana.