Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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10 de agosto de 2013

Humala en sus 13 (traiciones)

Fuente: Revista “Hildebrandt en sus trece”, Viernes 9 de agosto 2013, Nº 164.

 
¿Cómo llamar a la promesa electoral que no se cumple? La derecha aconseja: hay que llamarla pragmatismo, realismo, casi patriotismo. Pero la revista Hildebrandt en sus trece se niega al emputecimiento del idioma. Y enumera  las 13 ofertas efervescentemente formuladas que terminaron en el tacho de la basura.

por: Ghiovani Hinojosa.


1.- CAMBIAR LA CONSTITUCIÓN.
 
El 13 de noviembre del 2010, cuando era candidato a la presidencia de la República, Ollanta Humala dijo en la Conferencia Anual de Empresarios, en el Cusco: “La Constitución actual, hecha en la década de los 90, no permite otro modelo que no sea el actual. Más parece el programa económico de un partido político. Esa Constitución es un impedimento al desarrollo nacional”. Frente a un auditorio que lo veía con creciente desconfianza, se atrevió a comentar así el capítulo económico de la Carta Magna: “El Estado no puede auto discriminarse en el sentido de colocarse en un rol subsidiario en la economía nacional. Por Dios, ¿avancemos! No nos quedemos en la prehistoria. La mayoría de países del mundo tienen empresas públicas”.
 
En sus siguientes apariciones, Humala enfatizó su voluntad de reemplazar la Constitución de 1993 por un nuevo texto. “Nosotros vamos a plantear una nueva Constitución respetando las leyes, los procedimientos para cambiar la Constitución, y eso requiere un consenso mayoritario en el Congreso”, dijo, por ejemplo, el 13 de abril del 2011 en el programa televisivo Cuarto Poder. La base para ese nuevo texto sería la Carta Magna de 1979. De hecho, cuando juramentó como mandatario en el Parlamento, lo hizo nada menos que “honrando el espíritu, los principios y los valores de la Constitución de 1979”. Este ímpetu se esfumó ni bien Ollanta Humala se instaló en la casa de Pizarro.
 
A la fecha, el presidente de la República no ha presentado ningún proyecto de ley para reformar total o parcialmente  la Carta Magna. Al capítulo económico, aquel que tanto cuestionaba Ollanta Humala desde la oposición y al que acusó de fomentar “la dictadura del modelo neoliberal”, no se ele ha editado ni una coma.
 
“Propongo al Congreso de la República un proyecto de reforma constitucional a fin de reconocer en la Constitución el derecho fundamental al agua”, dijo el 28 de julio del 2012. La frase fue solo para la platea: fuentes de la Comisión de Constitución   del Congreso confirmaron que un año después siguen esperando por propuesta del líder nacionalista.
2.- CREAR EL MINISTERIO DE CIENCIA
 
“Nos estamos comprometiendo, dada la importancia de la ciencia y la tecnología dentro de lo que es el desarrollo nacional, a la creación de un ministerio de ciencia y tecnología”, dijo Ollanta Humala el 7 de enero del  2011. Sus oyentes, científicos del Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones lo ovacionaron  y  batieron las palmas.  El éxtasis de su público llegó cuando el aspirante a presidente dijo: “Nos comprometemos a crear una política de Estado que permita la repatriación voluntaria de esos peruanos (científicos), que ellos  encuentren en su retorno al país una alternativa económica”.
 
Dos años el presidente no sólo no ha creado el mentado ministerio, sino que tampoco ha promovido reforma alguna en éste ámbito. De acuerdo con las estadísticas de la Comisión  de Ciencia del Congreso, el Perú cuenta con 1,410 millones a la fecha de soles para invertir en ciencia y tecnología provenientes del canon minero. Ese dinero no puede ser utilizado por la falta de una política de Estado que reglamente la inversión. Por ejemplo, no existe una ley de carrera pública del investigador (como en el caso de los maestros, los magistrados y los policías) que permita la contratación regular de científicos por parte del Estado. Es más, los científicos peruanos siguen subiéndose a los aviones solo con billete de ida. “Hace dos meses, el doctor Jorge Chau, el mejor científico en Física atmosférica que tiene el país, dejó su puesto en el radioobservatorio de Jicamarca y se fue a dirigir un laboratorio en Alemania. Nos dijo que se iba porque no se sentía apoyado”, nos cuenta una fuente de Instituto Peruano de Energía Nuclear”.
 
3.- INVERTIR EN EDUCACIÓN
 
El 10 de marzo del 2010 Ollanta Humala visitó la Universidad San Marcos y ante los estudiantes de esa casa de estudios dijo: “Nosotros apostamos a la educación. Hablamos de una revolución educativa que empiece por restaurar al Acuerdo Nacional de llegar al 6% del PBI en educación, para solucionar el problema de los maestros”. Los estudiantes estallaron en aplausos. Dos años después seguimos a la espera de la revolución prometida. “Hoy invertiremos como país el mismo porcentaje del PBI que cuando entró Humala: 3.5% aproximadamente”, dice León Trahtenberg, investigador en temas educativos. “Según el Acuerdo Nacional –añade-, este monto debería aumentar en 0.25% cada año. Según lo prometido por el actual gobierno, deberíamos estar, a julio del 2013, en 4% y al final de quinquenio deberíamos estar en 4.75%. La verdad es que eso no va a ocurrir”. Para colmo, la Nueva Ley de Carrera Pública no hizo más que empeorar la situación. Al respecto Trahtenberg dice: “La implementación de la nueva CPM ha sido muy ineficiente. Los profesores no están ubicados en el nivel en el que tienen que estar. No se ha hecho las evaluaciones docentes que había que hacer. Hay profesores a los que se le ha cumplido la promesa de, por lo menos, ganar 100 soles más”.
 
4. FORTALECER ENAPU
 
“En un gobierno nacionalista vamos a defender nuestros puertos, vampos a fortalecer Enapu Perú”, dijo en candidato Humala el 10 de enero del 2011. Sus oyentes eran los trabajadores de la Empresa Nacional de Puertos (ENAPU),  en el Callao. “Esto nbse rrtiene que analizar bajo la óptica de seguridad nacional y no de libre mercado. Nosotros somos una propuesta distinta a la de otros candidatos –remarcó el nacionalista, que entre aplausos apostilló-: ¡Nosotros amamos el Perú!”.
 
La realidad es que ENAPU, que administra puertos como Salaverry, Chimbote., e Ilo, está más débil que cuando empezó el gobierno humalista. La concesión del muelle norte del Callao, a fines del gobierno de Alan García, le había quitado el 85% de su presupuesto. En vez de reflotarla, el gobierno de nacionalista se hizo de la vista gorda y, en diciembre pasado, en la antesala de Navidad, anunció una política de reducción de personal. “Hemos lanzado un programa de retiros voluntarios para reducir el gran número de trabajadores en la empresa”, dijo, en aquel momento, escuetamente, el Ministro de Transporte, Carlos Paredes. Se habló de pasar de 600 trabajadores portuarios a 200. El sindicato de ENAPU denuncia que el gobierno está desmantelando la institución. “Funcionarios de larga trayectoria de la empresa nos han informado que hay un grupo de personas a quienes se eles ha ofrecido una fuerte suma camuflada como bono de productividad para convencer a los trabajadores a renunciar”, cuenta Leopoldo Ortíz, secretario general de ese gremio. Como para confirmar plenamente el cambio el cambio de rumbo de este gobierno, el presidente de la Autoridad Portuaria Nacional, Frank Boyle,  anunció hace poco que el puerto General San Martín, de Posco, será concesionado este año.
 
5.- REACTIVAR EL FRONTÓN
 
La mañana del 31 de enero del 2011, mientras recorría un mercado de San Juan de Miraflores, a Ollanta Humala le preguntaron por la inseguridad ciudadana. El candidato respondió echando mano a la demagogia: “Vamos a reactivar un penal como el Frontón para meter allí a los violadores de menores de edad, para meter a los corruptos. ¿Que se pudran en la cárcel esos violadores de menores de edad¡”. Lo cierto es que 742 días después de haberse enfundado la banda presidencial, el gobierno no ha logrado bajar los índices de violencia que azotan el país. Y la sensación de inseguridad ciudadana sigue disparándose al mismo ritmo que desciende la popularidad presidencial. En marzo pasado Humala recurrió a la vieja táctica de “zafar cuerpo”, para explicar su incapacidad de poner coto a la delincuencia. “La seguridad es un problema antiguo”, sentenció.
 
6.- CONSTRUIR HOSPITALES
 
El día que Humala ganó la presidencia, el 5 de junio del 2011, hubo un  mitin festivo en la Plaza Dos de Mayo. Cientos de simpatizantes ovacionaron a quien se ofrecía como el gran transformador del país. En medio del discurso Ollanta Humala dijo: “Vamos a iniciar el programa de construcción de un hospital en cada provincia del país. Necesitamos poner hospitales en las provincias porque la salud tampoco puede ser un privilegio, es un derecho de todos”. Las masas celebraron el anuncio con aplausos.
 
Tres meses después de juramentar como presidente, Humala aprovechó una entrevista ben Palacio para “suavizar” su promesa. “No va a ser posible hacer un hospital en cada provincia. Lo que en realidad planteamos es la creación estratégica de hospitales, sean del Minsa o EsSalud, además de hospitales de neoplásicas en determinadas regiones del país”. Era sólo el preludio de cuatro huelgas indefinidas en el sector sanidad que está harto de las promesas incumplidas.
 
7.- FORMALIZAR A LOS CAS
 
“Vamos a darles seguridad a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, a quienes entran a trabajar por primera vez”, dijo el candidato Ollanta Humala el 5 de junio del 2011. Y, rodeado por sus seguidores en la Plaza Dos de Mayo, anunció: “Vamos a formalizar al personal de CAS (Contratación Administrativa de Servicios), para que se tenga estabilidad, seguro, lo que debe ser: queremos un trabajador del siglo XXI y no un trabajador de siglo XVII”. Si bien el Congreso aprobó en marzo del 2012 una ley para eliminar progresivamente esta modalidad, lo cierto es que en la actualidad hay más de 180 mil peruanos trabajando en el Estado en este régimen. Y se siguen firmando contratos bajo esta modalidad.
 
“En vez de luchar por desaparecer esta modalidad de verdad, el gobierno actual la ha fortalecido”, dice Jorge Castro Muñoz, profesor de derecho laboral de la PUCP. “Todos los días salen convocatorias estatales en los periódicos para personal CAS -añade-.  Es irónico, pero el propio Estado ha terminado por legalizar la informalidad laboral”.
 
8.-  MEJORAR EL SERVICIO MILITAR
 
El 12 de mayo del 2012, en medio de una rueda de prensa, Ollanta Humala dijo: “El servicio militar, que debe ser voluntario, debe tener atractivos para los jóvenes.  Por ejemplo: una buena propina, buena salud, la seguridad de que el licenciado que sale de un instituto armado o policial va a tener una carrera técnica”.   Su posición a lo largo de la última campaña presidencial fue la de optimizar el servicio militar voluntario.  Pero a inicios de este año el gobierno se apartó de su propuesta original y decretó la restauración del servicio militar obligatorio mediante un sistema de sorteo que ha sido considerado  “discriminatorio” por el Poder Judicial.  “El Estado ha incumplido su deber de dotar de condiciones al modelo de SMV para que funcione y ahora pretende pasarle la factura a 12 mil 500 jóvenes”,  dice el abogado penalista Roberto Pereyra.
 
9.-  MASIFICAR EL GAS NATURAL
 
“¡Vamos a defender que el gas del Lote 88 sea para el mercado interno, para los peruanos”, dijo Humala en su mitin del triunfo, el 5 de junio 2011, en la Plaza Dos de Mayo.  Días después, el 21 de julio de ese año, anunció durante una entrevista radial con Augusto Alvarez Rodrich: “Vamos a fortalecer el tendido de ductos para que el gas de Camisea pueda llegar a las familias, y de esa manera abaratar fuertemente el precio del gas.  Vamos a masificar el gas natural vehicular que es más barato que el gas licuado de petróleo (el GLP es el que la gran mayoría tiene en casa en balones).  En aquella entrevista, incluso se atrevió a repetir aquello de que “el gas natural se venderá a 12 soles”.  Evidentemente la promesa se esfumó.
 
“Se ha avanzado poquísimo en el gas natural -dice el exministro de Energía Carlos Herrera Descalzi-.  La construcción de la ampliación del ducto tiene como dos años de demora”.  Este experto precisa que, si bien el año pasado hubo en  Palacio de Gobierno una ceremonia para anunciar la recuperación, en la práctica todavía no se modifica el contrato con el consorcio Camisea para incluir una cláusula que disponga que el gas del Lote 88 sea para consumo  interno.  Herrera Descalzi agrega que “el gobierno está subsidiando los balones del GLP a partir del sector eléctrico y otros para llevarlos a las zonas rurales.  Esto es contradictorio, pues la filosofía de la política energética del nacionalismo era  ´despetrolizar´  la economía, es decir hacer al país menos dependiente del petróleo.  Pero al llevar al campo un derivado del petróleo el gobierno hace lo inverso, ´petrolizar´ la economía”.
 
10.-  REVISAR LOS TLC
 
“Revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana”, dijo Ollanta Humala en su último plan de gobierno.  Un par de años atrás el nacionalista se había mostrado sumamente crítico con el acuerdo comercial con Chile.  “El TLC con Chile es un acto de traición a la patria –declaró en una entrevista con el diario ´La Primera´, el 9 de  de marzo del 2009 -.  El TLC consolida las inversiones chilenas, que suman aproximadamente seis mil millones de dólares y se han  diversificado abarcando áreas estratégicas, comerciales y de servicios, mientras las inversiones peruanas en Chile no llegan ni al diez por ciento de esa cifra”.  ¿En el caso de llegar a la presidencia el 2011, usted anularía el TLC con Chile, le preguntaron a Humala aquella vez.  “Así es.  Lo vamos a denunciar”, fue su respuesta.  En qué momento se le esfumó el talante inquisidor al nacionalista es aún un misterio.  Lo que fue un hecho, además público,  fue el discurso que el presidente dio ante el parlamento de la Unión Europea el 13 de junio del año pasado.  “Siempre he tenido un discursos crítico a los tratados de libre comercio, pero hoy día, como presidente, tengo que respetar las políticas de Estado”,  dijo en aquella oportunidad.  “A la fecha el presidente no ha revisado el TLC con Chile ni  ningún otro- explica  el economista Pedro Francke-.  Por el contrario, Humala ha terminado de aprobar el tratado de  libre comercio con la Unión Europa, que estaba inconcluso cuando entró a la presidencia”.  Durante el actual gobierno también se firmaron acuerdos comerciales con Guatemala y Venezuela.
 
11.-   REFORMAR EL PODER JUDICIAL
 
“Adoptaremos las principales recomendaciones de la Comisión Especial para la Reforma Integral de la Administración de Justicia (CERIAJUS) sobre la necesidad de un sistema judicial  al que accedan los ciudadanos, que sea confiable, predecible, efectivo, autónomo e independiente en sus decisiones”, se puede leer en el documento.  Después de escuchar el audio de César San Martin, expresidente del Poder Judicial, Juan Jiménez, exministro de Justicia y actual premier, y Pedro Cateriano, actual ministro de Defensa, intentando convencer a una jueza sobre las conveniencias de un fallo acorde a los intereses del Estado, sobre decir dónde quedó aquella oferta electoral que prometía terminar con las cloacas del Poder Judicial institucionalizadas durante el fujimorato.
 
12.-  VIABILIZAR EL ABORTO TERAPEUTICO
 
El 28 DE ENERO DEL 2011 Ollanta Humala se reunió con representantes del Foro Salud.  El tema del día era la legalización del aborto y las drogas abierto por el entonces candidato Alejandro Toledo.  En la conferencia de prensa le preguntaron a Humala qué haría con el problema del aborto de llegar a Palacio.  El respondió: “El respondió: “Mi posición es la defensa de la vida, que  es sagrada.  Pero la defensa de la vida implica también a la madre.  Hay que considerar el aborto terapéutico (aquel que se realiza excepcionalmente cuando está en peligro la vida de la madre).  También hay que considerar condiciones especiales como malformaciones en el feto y cuando la mujer es violada”.  Tampoco en esto Humala logró enfrentarse al poder de la derecha conservadora.
 
“Todavía no se aprueba el protocolo de aborto terapéutico -explica Jeannette Llaja, directora de la ONG DEMUS-.  Esto es grave porque no sólo se trata de una promesa de campaña de Ollanta Humala, sino porque el Estado peruano tienen a la fecha dos compromisos internacionales que lo obligan a publicar el protocolo”.
 
13.-  VOLVER IMPRESCRIPTIBLE LA CORRUPCIÓN
 
“En materia penal proponemos la imprescriptibilidad de los delitos en agravio del Estado e inhabilitación a perpetuidad contra sus autores o cómplices para el ejercicio futuro de cualquier función pública”, planteó Ollanta Humala en su plan de gobierno.  Humala habló también, en diversas entrevistas, de instaurar un “juicio de residencia” al presidente de la República para que este, una vez acabado su mandato, se quede en el país por un tiempo para dar cuenta de sus políticas.  El único proyecto parlamentario que planteaba que los delitos de corrupción prescribiesen lleva meses entrampado en la comisión de Justicia sin que nacionalista alguno mueva un dedo para honrar la promesa de su líder. 

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