Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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4 de octubre de 2016

KAUSACHUM VELASCO!!


POR LA SEGUNDA REPÚBLICA!!

Publicado en el facebook por Aldrín Alvarado

En un comentario el educador David Roca Basadre cuenta que una fotografía inmortalizó un acto intensamente bello. Lo describe así: “Una vieja campesina se acerca a Velasco y, acostumbrada como estaba a arrodillarse ante gamonales, se arrodilla ante Velasco. Este se conmueve hasta las lágrimas, se arrodilla también y se pone al nivel de ella para abrazarla y levantarla, mientras le dice: ‘nunca más, ya nunca te arrodilles más’”.
Y es que desde la “independencia” del Perú hasta antes de Velasco, millones de peruanos vivíamos dentro de un sistema inhumano de explotación, dónde el hambre estragaba y las enfermedades desesperaban. El Perú era un conglomerado de haciendas, dónde cada una de ellas era un Estado autónomo con sus propias leyes y sus propios esclavos. Y ni hablar de los congresos de esas épocas, que eran, básicamente, una reunión de gamonales que llegaban al poder por los votos de sus avasallados.

Esa es una de las razones por las que no puede hablarse de un país propiamente dicho antes de 1968. La independencia del Perú no fue una independencia para todos. Fue, básicamente, para los criollos. Nosotros, los naturales de estas tierras, a pesar de ser “libres”, seguíamos pagando tributos solo por ser indígenas. Y cuando desaparecieron esos impuestos con Ramón Castilla, la oligarquía agarró nuestras tierras y nos hizo esclavos dentro de ellas.
Pero el golpe de Velasco acabó con toda esta podredumbre. Le dio el golpe mortal a ese sistema feudal imperante e hizo, por fin, libres a nuestras familias. Hubo un costo económico, claro que sí, pero nada de eso se compara con el derecho humano de no ser más siervo de nadie.

Algunos fachos derechistas disfrazados de progres (que viven en su mundo de chocolate), comparan a Velasco con Fujimori, dicen que todas las dictaduras son malas y que no se puede celebrar nada de un régimen que destrozó la democracia. ¿Democracia? ¿Cuál democracia? ¿Esa en la que los criollos nos robaban las tierras y nos presentaban como subnormales? ¿Esa en la que nos trataban como esclavos, nos humillaban, nos masacraban y no nos daban educación ni salud?
Mienten quienes dicen que el Perú se fundó en 1821. Nosotros, la inmensa mayoría, nunca vimos esa independencia hasta la reforma agraria de Velasco.

Por eso y mucho más...
¡Kausachun Velasco!

5 comentarios:

Edward Vásquez Morales dijo...

Esta misma historia se dice de Bolívar cuando llegó a Huamachuco y salió una madre a recibirle y se arrodilló ante Bolívar, el la detuvo y le dijo " una madre nunca se arrodilla ante un hijo".

Edward Vásquez Morales dijo...

Esta misma historia se dice de Bolívar cuando llegó a Huamachuco y salió una madre a recibirle y se arrodilló ante Bolívar, el la detuvo y le dijo " una madre nunca se arrodilla ante un hijo".

Edward Vásquez Morales dijo...

Esta misma historia se dice de Bolívar cuando llegó a Huamachuco y salió una madre a recibirle y se arrodilló ante Bolívar, el la detuvo y le dijo " una madre nunca se arrodilla ante un hijo".

Edward Vásquez Morales dijo...

Esta misma historia se cuenta de Bolívar cuando llegó a Huamachuco, salieron las damas Huamachuquinas a recibirle y una de ellas se arrodillo y él la detuvo y le dijo " una madre nunca se arrodilla ante un hijo".

Edward Vásquez Morales dijo...

Esta misma historia se dice de Bolívar cuando llegó a Huamachuco y salió una madre a recibirle y se arrodilló ante Bolívar, el la detuvo y le dijo " una madre nunca se arrodilla ante un hijo".