30 de mayo de 2020

Vibraciones.

Por Tatiana Shevshenko
Tatiana Shevshenko


Año tras año,
el tiempo derrite los límites 
los nombres se pierden y sus caras se olvidan. 

Millones de corazones que no han conocido el amor. 
Millones de cuencas oculares 
convertidas en polvo ...

No son asesinos, ni ladrones, ni violadores, 
tampoco son animales ...

Son personas que vivieron, creyeron,
soñaron, y su risa extendieron... 

Acuérdate de ellos hoy, 
sin tintinear, amigo. 

No te quedes a un lado, 
conducido a la indiferencia.

Por el bien de los niños 
que murieron en el horno, 
por el bien de aquellos cuyas sonrisas 
desvanecieron para siempre; 
manos quemadas, 
nieve ensangrentada.

No hay listas y los nombres 
se olvidan para siempre ...
Sólo viven
en el recuerdo
de nuestros corazones.

¡Feliz día de los caídos!


Traducción: Jorge Aliaga Cacho.

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