Mis ojos se cerrarán y se volverán a abrir,
quizás me llame de otra forma, y te llames de otra forma.
Pero el tiempo de volver a encontrarnos vendrá.
Y yo te estaré esperando.
Y aquello que no nos dijimos
y las cosas que no hicimos
y el amor que nos hemos profesado
también conmigo te estarán aguardando...
Tu corazón y el mío como insólitos faros encendidos
guiarán hasta mí tus bellísimos ojos de navío.
Mi amor,
te escoltará la Luna, altar mayor de tu recuerdo,
y con tanto amor se besarán nuestras bocas,
nuestras manos y nuestros cuerpos
que de un suspiro se partirá en dos
el pecho azul del universo...