Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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12 de agosto de 2016

Miseria

Por Hector Cacho

En las venas de los valles,
donde reverbera la vida,
los cauces secos se han llenado de miseria,
y se revuelve iracunda cada piedra en ellos,
hasta volverse polvo sobre la tierra.
.
Verde es la fuerza del mundo y verde es su vida,
verde su faz bajo el cristal azul enamorado de los bosques,
y el tierno polen que amoroso lleva el viento
se asfixia en el aire,
sin fecundar la pequeña ilusión de la vida,
palpitante en cada flor.
.
Todo lo que muere,
con las mil raíces sedientas al borde,
en el cauce del río lleno de grietas,
y los cantos rodados deshechos,
han aullado al cielo con furor
las tropelías del hombre,
y el cómplice silencio del arcángel de la anunciación
apaga la guerra santa de los rebeldes sentimientos, 
y nos hace sentir la muerte de todas las flores,
y la de los olores del enamorado jazmín. 
.
De sus manos el milagro maligno salió, 
y después del habitual rito bajo las sombras
se vuelven fantasmales sus ojos,
sin agua los cauces dejó,
y sin sangre las venas del mundo.
.
Lunático artífice de osadías sin sombra
era el bípedo exótico,
era el implume temerario
un mamífero siniestro,
humano lo llamaban.
.
Sin rumbo el andante bajo el cielo dormido,
de su espinada ebriedad 
provenían sus delirios y extravío,
las mil fuentes de ceguera no le dejaron ver
que la vida se bebía del cauce,
lleno de río,
lleno vida.
.
Se quedó sólo de rodillas,
invocando santidades virginales,
y el polvo de sus huesos se hundió 
en el polvo de todo lo que quedó,
mientras dormían moribundos
el aroma del aire, las silenciosas venas del valle,
y el dulce amor de las flores.

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