Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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24 de septiembre de 2014

Una mirada a Rusia

Jorge Aliaga, Duillio De la Motta y Vicente Salvador
Por Jorge Aliaga Cacho

Recientemente he observado como vive la población rusa y recogido algunas vivencias para procurar una pincelada de la vida en este inmenso país.  Muchos visitantes de Rusia carecen de suficiente tiempo, o dominio del idioma ruso, que les
permita distinguir las diferencias y la complejidad existentes en la Federación de Rusia y en algunos casos sus formulaciones se basan en observaciones hechas desde la ciudad moscovita

Moscú, en mi opinión, no refleja a Rusia toda, y mucho menos a la Rusia tradicional. Desde Pedro I, (1662 - 1725), ya se daba importancia a San Piterburgo como la ciudad que sirviese de puerta occidental a Europa. Kazan, por otro lado, sería la puerta hacía el oriente. Rusia es un país rico en diversidad cultural, la cual debiera observarse detenidamente para juzgar la vida del país en su conjunto. La ciudad moscóvita, si mi observación es correcta, es algo así como la estación de trenes de un gran país que atrae a su capital a ciudadanos, de diversas republicas, que vienen trayendo su propio acervo cultural.

Kazán, conocida como la puerta al oriente, es la ciudad más poblada de la República de Tataristán. Tiene una población superior al millón de habitantes y siempre fue considerada de gran importancia en el extremo oriental del país. Su universidad goza de gran prestigio y a su ciudad llegaron grandes personajes de la historia y la literatura tales como: Tolstoy, Gorki, y el propio Lenin que fuera estudiante en la Universidad de Kazán. También, Pushkin
nos ha dejado huellas de su paso por las calles y lugares de esta bella ciudad que en tiempos lejanos fuera dominio de los Bulgars y los Tatarios.

En la actualidad, (2014), en Kazán, el sueldo percibido es de 200 dólares mensuales (7,000 rublos mensuales) mientras que en Moscú es el doble, 400 dólares (14,000 rublos). El alquiler de una habitación en Moscú equivale a 15,000 rublos mensuales. En la oriental Kazán el pago por este concepto es de 8,000 rublos mensuales. Nos preguntamos entonces: cómo solucionan el problema habitacional los habitantes rusos.

La respuesta es alarmante para un paíque se jacta de haber entrado al mundo capitalista. Lo cierto es que un significante número de rusos viven hacinados y ocupan habitaciones colectivamente sin mayor privacidad.  Se juntan dos, tres, cuatro o más personas, para compartir espacios de diez o quince metros cuadrados. Esta situación crítica se ha visto empeorada por la llegada de millones de trabajadores legales e ilegales de los países vecinos.

La vida en Moscú tiene un ritmo estresante a diferencia de la vida en Kazán. Escuché decir a un guía turístico que: 'en Kazán no se acostumbra la protesta a no ser de que sea por motivos de prohibiciones de caza o  pesca'. Pienso que hay otras razones que han ayudado a contener el descontento. Una de ellas es la solidaridad que se encuentra en la tradición musulmana. La otra es que las familias de Kazán, como las de Moscú, y toda Rusia, tienen asignadas, por obra y gracia del socialismo, una parcela de terreno conocida como dasha, en ella los rusos cosechan alimentos y construyen viviendas rústicas a donde van a pasar el verano.

Rusia ha conformado un nuevo estado desde finales de 1991, la Federación Rusa. Este se compone de 89 regiones e incluye a veintiún repúblicas autónomas.  A comienzos de 1992 el gobierno desarrollo un programa radical de reformas en la economía nacional en el cual se puso enfasis a una economía de mercado y medidas de "terapia de shock" que asignó un importante rol, en el proceso de transición, a la economía de mercado, a la privatización de la propiedad. Esto trajo como resultado que el sector privado se convirtiera en el dominante sector de la economía. En 1992 los precios de los productos subieron 26 veces y para 1994 los niveles de vida de la población se redujeron a la mitad del nivel que tenían al comenzar la decada del 90. La privatización de la propiedad estatal abarcó desde el comercio minorista empresarial, alimentacion pública, hasta servicios de consumo y 110,000 empresas industriales. De esta forma el sector estatal perdería su rol de liderazgo en la arena industrial. Este cambio, sin embargo, no significó mejorar la producción sino que, por el contrario, ella, disminuiría  en un 20% para los years 1990-1992. En este proceso la industria pesada rusa fue casi destruida y con ello, y por la falta de maquinaria para la agricultura, sufre una baja del 70% a mediados de los noventa, en comparación con el periodo de inicios de esa década. 

Ahora vemos que los paises capitalistas se ensañan con una Rusia debilitada en el aspecto social, no obstante que hicieron colapsar al socialismo, quieren verla de rodillas, humillada y le lanzan enmiendas económicas a la usanza que otrora se hacía con las banana repúblicas. En Rusia es necesario un cambio social, es cierto, se debe de eliminar en el país de Lenin la corrupción que corroe la fabrica social desde la era socialista. En Rusia debe hacerse una propia redistribución de la riqueza y solucionar la discriminación que sufren los trabajadores que no tienen derecho a huelga, ni a sueldo mínimo legalmente constituido, y principalmente resolver los problemas de los trabajadores que migran de las regiones lejanas de Rusia y de los paises vecinos. Rusia como el Perú no puede esperar que el capitalismo solucione sus problemas.  Este sistema malévolo nunca tendrá como mira la justicia social sino el enriquecimiento vil de sus shareholders. Hoy, pero con intención de renovación, porque lo que no se renueva muere, podemos decir que el socialismo no es solamente posible sino necesario. Mientras tanto, los musulmanes
en las orillas del lago Kaban o los cristianos  en las del río Mockba, rusos todos, lavan sus penas.

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