Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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8 de julio de 2014

Luis Emilio Recabarren

Vida del padre del Movimiento Obrero chileno
En 1876, en Valparaíso, nació Luis Emilio, hijo de José Agustín Recabarren y Juana Rosa Serrano, ambos pequeños comerciantes.
A los 14 años deja la escuela y entra como aprendiz a una tipografía. Es detenido por distribuir una hoja antibalmacedista.
En 1895 se casa con Guadalupe del Canto, con la que se mantiene unido hasta 1911, después que la azarosa vida gremial y sindical impidieron la estabilización del matrimonio.
El Partido Demócrata lo recibe como militante en 1894 y cuatro apos más tarde, el diario La Tarde, de Santiago, publica su primer artículo de opinión. Con 25 años, dirige el periódico La Democracia, también en la capital. Ocupa el cargo por dos años.
Poco a poco el joven Recabarren va descubriendo que su destino está vinculado estrechamente a la clase obrera. En 1901 participa en la formación de la primera Mancomunal Opbrera que nace en Iquique y, al año siguiente, es elegido secretario de la Mesa Directiva del Directorio General del Partido Demócrata.
Tras sufrir tres meses de cárcel bajo la acusación de falsificación de actas electorales en 1903, preside la Comisión Organizadora de la Segunda Convención del Congreso Social Obrero, realizada en Valparaíso. Allí logra llamar la atención de Gregorio Trincado quien, entusiasmado por las condiciones del joven dirigente, le ofrece redactar e imprimir el periódico de la Mancomunal Obrera de Tocopilla que éste ha fundado y dirige en esa época. Así, viaja al norte en septiembre de 1903 para vincularse a la tarea que lo llevará, en medio de una actividad fecunda y tesonera, a convertirse en el Padre del Movimiento Obrero Chileno.
El 18 de octubre de 1903 sale a la calle El Trabajo, primero periódico fundado por Recabarren en forma personal. Dado el estilo honesto y vigoroso del periódico, la catástrofe no demora. Recabarren y algunos directores de la Mancomunal son acusados de propaganda subversiva y son detenidos; otros huyen, la policía incauta el taller, el periódico interrumpe su publicación.
En octubre de 1904, Recabarren logra abandonar la cárcel bajo fianza. Al momento, hizo reaparecer su periódico, con un nuevo lema: “La libertad de prensa es un tesoro que sólo se conserva gastándolo”. “¿Y qué sacaron con molernos las imprentas?, se preguntaría socarronamente el año 1921, rememorando éste y otros “empastelamientos” tipográficos, gentileza de la policía.
Durante su prisión, la prensa popular ha levantado su nombre como bandera de lucha: la Convención Mancomunal de 1904, celebrada en Santiago, ha pedido su libertad, Los anarquistas le han propuesto rescatarlo por la violencia; se ha negado terminantemente.
Hacia 1905 recorre las salitreras. Se instala en Antofagasta donde, incansable, lanza a circulación el periódico La Vanguardia. Recabarren alcanza alturas sorprendentes en capacidad periodística como organizador, agitador y orador implacable. Su discurso es claro y sencillo pero, por sobre todo, ordena su propio pensamiento al calor de la práctica. Es el primer dirigente obrero del continente que apunta a lo que luego habría de transformarse en una frase acuñada en múltiples escritos: “El enemigo principal, el imperialismo”.
El año 1906 es elegido diputado pero no es aceptado por el Congreso al negarse a “jurar por Dios” su cargo. El abuso provocó gran simpatía hacia la persona del flamante diputado electo. Pronuncia un discurso donde acusa a los poderosos de proscribir a los pobres de la posibilidad de elegir y ser elegidos. Funda y dirige un nuevo periódico en Santiago La Reforma.
Acusado por las compañías salitreras, es sometido a proceso pero abandona clandestinamente el país y es acusado “en rebeldía”. Se establece en Argentina y viaja desde allí a Europa, donde toma contacto con los líderes socialistas internacionales.
Hacia 1908 pisaba nuevamente su tierra natal. Y, a poco andar, es detenido después de abandonar una reunión político-sindical de tapiceros donde había pronunciado un incendiario discurso. La cárcel santiaguina lo recibió para purgar su condena. Durante ese período escribió “Ricos y Pobres”, “Mi Juramento” y “La Huelga de Iquique”.
Al salir en libertad, en 1909, ya disputaba el liderato del Partido Demócrata a Malaquías Concha. Naturalmente hacia Recabarren miraban los militantes más jóvenes, más pobres y más revolucionarios. Es enviado por su partido al norte del país, donde nuevamente pondrá en pie una imprenta para editar un nuevo periódico El Grito Popular (1911).
A fines de ese año, a propósito de las postulaciones a parlamentarios y al abandono del Partido Demócrata de las posiciones en defensa de la clase obrera, Recabarren rompe relaciones con él, se presenta a candidato a diputado en forma independiente y funda el periódico El Despertar de los Trabajadores, cuyo primer número saldrá a la calle el 16 de enero de 1912. En una de las habitaciones del local vivía con Teresa Flores, quien desde muy joven había participado en la vida política de Iquique y su nombre figura a menudo en El Despertar como “la compañerita”, cuando sube a la Pampa con Recabarren a dar conferencias.
Recabarren no resulta elegido en las elecciones y dedica todos sus esfuerzos inmediatos a trabajar activamente por la fundación del Partido Obrero Socialista, lo cual se concreta en Iquique el 4 de julio de 1912 y cuya acta de constitución lleva, entre otras, las firmas de Recabarren, Elías Laferte y Salvador Barra Woll. Surgía así una nueva etapa, puesto que el POS marcaría un cambio cualitativo en la lucha de la clase obrera chilena.
La actividad de Recabarren se hace aún más intensa. Toma contacto con otros grupos que han roto con el Partido Demócrata, funda cooperativas y periódicos, viaja a Argentina y entrega su aporte internacionalista en forma tal que el Partido comunista argentino lo considera uno de sus fundadores y primeros dirigentes.
Elías Laferte, quien permaneció junto a él desde 1911 hasta el día de su muerte, resumió su impresión del líder obrero luego de escucharlo en la oficina salitrera Ramírez:
“Es extraordinaria la forma en que hablaba ese hombre. No usaba un tono dogmático o sentencioso ni frases que parecieran discursos; nada de eso. Por el contrario, su charla era sencilla, tranquila, pero animada y llena de enseñanzas. Infundía confianza oírlo, se despertaba el optimismo de uno, los deseos de actuar”.
Las huelgas que se libraron por aquellos años en los principales centros proletarios del país tuvieron en el POS su mas vigoroso conductor. Sin embargo, los dirigentes principales, entre ellos el propio Recabarren, veían la necesidad de revisar críticamente esta organización de lucha del proletariado y ponerla al día ante las nuevas circunstancias históricas que se abrían con el triunfo de la revolución de Octubre de 1917. De este modo, el 25 de diciembre de 1920, el Tercer Congreso del POS, realizado en Valparaíso, acordó que “El nombre de nuestro Partido será simplemente Partido Comunista, el que se adoptará inmediatamente después que las secciones hayan tomado conocimiento, pronunciándose sobre esta resolución”.
El 1º de enero de 1922, se celebró en Rancagua el Cuarto Congreso del POS en el cual se aprobó por unanimidad de todas las secciones la adopción del nombre Partido Comunista de Chile, pasando a ser éste el Primer Congreso del PC chileno.
Recabarren viajó a Europa en varias oportunidades. Conoció suiza, donde concurrió a un Congreso de la Social Democracia. Allí conoció a Lenin. En 1922 estuvo en Moscú; allí se guarda un libro con un saludo que lleva su firma y la de otros dirigentes obreros de distintos países. De regreso, entrega sus experiencias en una serie de charlas y conferencias y sus artículos enviados desde el exterior se resumen en el libro “Rusia Obrera y Campesina” (1923).
El 19 de diciembre de 1924, Recabarren pone fin a su vida, agobiado por la obra perturbadora realizada por una camarilla de aventureros que profitó de la defectuosa estructura del Partido para desarrollar sus actividades, las que apuntaron con gran virulencia contra la persona del prestigiado dirigente.
El impacto de su muerte entre los trabadores y los sectores populares del país se vio reflejado en el multitudinario funeral que no estuvo exento de la represión policial y los afanes del gobierno de impedir la manifestación del sentimiento del pueblo desposeído.
http://www.pcchile.cl/?p=405

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