Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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27 de noviembre de 2013

Jorge Aliaga Merino recibió homenaje póstumo

Por Jorge Aliaga Cacho
La Escuela Sindical de la CGTP rindió homenaje póstumo a Jorge Aliaga Merino
Jorge Aliaga Merino, (1928-2013), llegó a Lima a la edad de 19 años, proveniente de su natal Celendín, luego empezaría a trabajar como ‘portapliegos’ en la International Petroleum Company cuyas oficinas funcionaban en la Plaza San Martín. Al año de haber iniciado esa labor, Aliaga Merino recibió su carta de despido por haber participado en una manifestación, en la misma  Plaza San Martín, donde se exigía la nacionalización del petróleo. 

Su siguiente empleo sería, a la edad de 21 años, como ayudante en la Jefatura de Personal del Ministerio de Trabajo. Ya en los años sesenta, Jorge Aliaga Merino habría ascendido hasta ocupar la plaza de Oficial Primero y Jefe del Primer Departamento de Mediación. Esta última fue la cúspide de su carrera como empleado público. Las siguientes plazas en la escala administrativa eran la de Director de Trabajo, Vice Ministro o Ministro, cargos que son generalmente políticos, de confianza, que dada su posición de clase no hubiera podido alcanzar. Fue, pues, como mediador de conflictos laborales que Aliaga Merino se relacionaría con los dirigentes sindicales de la CGTP que lo reconocieron como justo árbitro en las disputas laborales entre trabajadores y empresarios.

A veces, Jorge Aliaga Merino, mi padre, solía llevarme a sus comisiones de trabajo.  Él iría a Cayalti, Huacho, Nazca, Marcona.  Iba también a Toquepala, Chaupimayo y otros lugares.  Una vez, en Nazca, me comentó que no era correcto aceptar la invitación para almorzar que le había propuesto la empresa minera. Entonces recuerdo que entrabamos a mercadillos y tomábamos café con leche en vaso grande y butifarras.  En una oportunidad recibió una extraña sugerencia por parte del Jockey Club del Perú, cuando él mediaba un pliego de reclamos entre el Jockey y los trabajadores. Los patrones de la empresa le habían sugerido que trajera plata para apostar en las carreras de la hípica dominical, le insinuaron que le iban a hacer ganar dinero en las apuestas. Jorge Aliaga Merino no aceptó la sugerencia; llegaba a casa y lo contaba.  Yo era casi un niño pero ahora que lo recuerdo debo registrarlo en honor a su memoria. Sus viáticos del Ministerio de Trabajo le permitían atender sus comisiones de trabajo con un presupuesto modesto que le alcanzaba para  un hotelito de modesta categoría y viajes en negros carros colectivos que volaban, pasando Pasamayo, como grandes gavilanes.

Jorge Aliaga Merino fue el primer director de la Escuela Nacional Sindical de la CGTP, Asesor Técnico de la central y Regidor Municipal por Izquierda Unida en el distrito de La Perla, Callao.  Fue incansable luchador social, experto en Administración Laboral y Negociación Colectiva y había realizado estudios de competencia en el Instituto de Relaciones Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en el Centro Interamericano de Administración Laboral de la O.I.T, en la Escuela Sindical de la CUT de Chile y en la Escuela Sindical de Zlenice, en Praga.

La Escuela Sindical de la CGTP,en el primer quinquenio bajo su dirección (1970-1975), realizó en Lima 33 cursos de sindicalismo clasista con un alumnado de 1950 dirigentes sindicales.  En provincias el número de alumnos fue mayor, pues sumó 600 dirigentes sindicales por año.  Es decir que en el primer quinquenio tuvo en provincias un alumnado de 3000 mil dirigentes sindicales. Más tarde, a los cursos básico e intermedio, se añadiría el curso superior.  Todos los cursos fueron bien estructurados e impartidos en clases de lunes a viernes, de 6.30 pm a 9.00 pm. Las clases corrían por el periodo de dos meses.  También había una modalidad especial los días sábados cuando los alumnos estudiaban de 9.00 am a 1.00 pm, por el periodo de tres meses.

Jorge Aliaga Merino también se interesó en la investigación y publicación de materiales tal como lo evidencia el Semanario "Unidad" en su nota de 25 de noviembre de 1971: ‘Ha salido a luz un importante trabajo que recoge documentación sobre la negociación colectiva, el trato directo, la conciliación en materia de trabajo, el arbitraje y las resoluciones administrativas.  El folleto que ha sido acogido con beneplácito por los trabajadores peruanos, pertenece al Asesor Técnico de la Confederación General de Trabajadores del Perú, Jorge Aliaga Merino, a su vez, Co-Director de la Escuela Nacional Sindical de la CGTP. “Los Pliegos de Reclamos y su Tramitación” es el título del compendio que sobre cuestiones legales ha elaborado Aliaga Merino, prestigioso técnico de la materia que asesora a la Central máxima del proletariado peruano.’

El c. Jorge del Prado en su libro “Manual de Sindicalismo, Organización y Lucha Sindical” (edición 1974), Campodonico Ediciones S.A., Lima, registra su ’profundo agradecimiento y gratitud al compañero Jorge Aliaga, Director de la Escuela Sindical de la CGTP, por su inestimable colaboración’, se refiere al apoyo brindado por Jorge Aliaga para la publicación de la cuarta edición del libro en mención.

En 1982, al termino de doce años en la dirección de la Escuela Nacional Sindical de la CGTP, Jorge Aliaga Merino deja un inventario de los recursos de la escuela firmado por su puño y letra que registra lo siguiente:

Contamos con:

1.-  270 carpetas
2.-  Dos andamios de acero
3.- Un estante de metal
4.- Un archivador
5.- Tres vitrinas de madera para libros
6.- Dos máquinas de escribir
7.- Una grabadora
8.- Una filmadora (en poder de la CGTP)
9.- Dos mesas de acero para máquina
10.- Una biblioteca
11.- Ocho sillas
12.- Una vitrina de pared
13.- Dos mesas de café
14.- Utiles de escritorio
15.- Un mimeógrafo de segunda mano
16.- Cinco escritorios

Al leer el inventario nos podemos dar cuenta como Jorge Aliaga Merino y su equipo de profesores hicieron uso de mínimos recursos materiales para realizar una gran obra en beneficio de la educación sindical clasista en el Perú.   También cabe destacar que Jorge Aliaga Merino dejó el empleo del estado y la posibilidad de hacerse merecedor a una pensión estatal completa, para servir con su conocimiento y dar asesoramiento a la central obrera creada por José Carlos Mariátegui, en aquel entonces, liderada por Isidoro Gamarra y Gustavo Espinoza Montesinos.

En reconocimiento a una vida honesta y entregada a la causa de los trabajadores, la Escuela Nacional Sindical “José Carlos Mariátegui” de la CGTP, rindió un emotivo homenaje a quien fuera mi padre el pasado jueves 21 de noviembre.  Oscar Alarcón Delgado, actual director de la escuela, manifestó en su discurso que las actividades académicas de la escuela de hoy, son el continuo de la escuela que iniciara Jorge Aliaga Merino y su equipo de profesores, con tesón y entrega.  Alarcón Delgado lamentó no se haya podido establecer un acuerdo, durante los últimos años de vida de Jorge Aliaga Merino, para que éste visite las nuevas instalaciones de la escuela.

El homenaje rendido a Jorge Aliaga Merino  fue apoyado por el Sindicato de Periodistas y Comunicadores Sociales, SUTPECOS.  En el programa artístico-cultural participaron los poetas José Luis Grados y Julio Benavides Parra de la UNMSM, el jurisconsulto, poeta, escritor y cultor de la décima, Raúl Gálvez Cuéllar, la poeta y presidenta de SIPEA, Lucy Martínez.  La autora de “Jipirapafapa” y otros cuentos, Julia del Prado.  Ella compartió algunas memorias sobre Jorge Aliaga Merino. También estuvo presente la docente y talentosa poeta, Verónica Morante Rossel; el escritor uruguayo, autor de “El novelista y el trompo”, Enrique Gonzáles y, desde Huacho, llegó para participar en este homenaje, Julio Solórzano Murga, autor de la enjundiosa antología: “Personajes de la Literatura de la Región Lima”.  Julio Solórzano fue premiado por la “Asociación Cultural Jorge Aliaga Merino” por su significativo aporte a la literatura peruana.

En la parte política hicieron uso de la palabra César Aching a nombre del Partido del Pueblo y Teófilo Bellido a nombre del Partido Comunista Peruano. Duilio De La Motta lo hizo como representante de la otrora plana de docentes que hiciera posible el cumplimiento de las tareas de la Escuela Nacional Sindical.

Este primer homenaje a Jorge Aliaga Merino ha puesto en evidencia la importancia del trabajo mancomunado de trabajadores, intelectuales y artistas. Las intervenciones de los poetas tuvieron gran fuerza en su contenido social y fueron del agrado de la audiencia que colmó el salón principal de la escuela, que, en opinión de Duilio De La Motta, Teófilo Bellido, César Aching y otros debiera ser llamado: "Salón Jorge Aliaga Merino" en homenaje a quien fuera su primer Director e insigne maestro del proletariado.  Oscar Alarcón Delgado, actual Director de la escuela, se comprometió a dar curso a ese justo pedido. En este homenaje también estuvo presente Dina Cacho Salomón, viuda de Jorge Aliaga Merino y el Secretario General del Partido Comunista Peruano, y parlamentario andino, Roberto De La Cruz Huamán.  

Deseo agradecer, a nombre de la familia, por todas las muestras de afecto y cariño hacía mi padre.  Debido a la limitación del espacio, para escribir esta nota, sería difícil registrar todos los mensajes de aprecio que hemos recibido.  Pero creo que las palabras de Gustavo Espinoza Montesinos, dirigente histórico de la CGTP, resume muy bien todos los mensajes que se han vertido al conocerse la desaparición física de Jorge Aliaga Merino.

‘Jorge Aliaga Merino fue un destacado luchador social.  Hombre de conducta ejemplar, honradez acrisolada y consecuencia, supo aportar abnegadamente a la causa de los trabajadores.  Su condición de Director de la Escuela Sindical de la CGTP le permitió generar conciencia y sentimiento de clase en miles de dirigentes sindicales de todos los niveles.  Fue, además, un colaborador directo en las tareas de la Central en cada circunstancia en la que le fuera requerida su ayuda.  Él, y su esposa Dina, merecen nuestro más afectuoso recuerdo.’

Gustavo Espinoza Montesinos

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