Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

email address:
jorgealiagacacho@hotmail.co.uk

https://en.m.wikipedia.org/wiki/Jorge_Aliaga_Cacho

http://www.jorgealiagacacho.com/




17 de diciembre de 2012

Las musas

Por Jorge Aliaga Cacho
Erato, musa de la poesía lírica

Las musas de la mitología griega, a las que nos referimos cuando buscamos inspiración, son nueve hermosísimas mujeres de las que Apolo quedo extasiado cuando paseaba por el monte Helicón. Estas ninfas eran en realidad sus hermanastras, o sea, hijas de Júpiter y de Mnemosine, la diosa de la memoria. Dice la leyenda que un día Apolo sorprendió a dichas beldades cuando celebraban una conversación acerca de las predilecciones que sentían por alguna ciencia o arte.  Fue de esta manera que el joven Apolo logró identificar a cada beldad con su respectiva habilidad. De ésta manera, siendo Apolo el hermano mayor, encargó a estas bellas mujeres ser las portadoras de la inspiración para éstas artes.  Orgulloso el dios Apolo puso al hermoso ramillete de encantadoras ninfas sobre el lomo de Pegaso y marchó hasta el Olimpo donde los dioses complacidos las acogieron en la celeste morada para ser consideradas patronas de las artes.  Recordemos los nombres de cada una de ellas mientras nos llegue la inspiración.  Por mi parte me quedo y comparto con ustedes la imagen de Erato, diosa de la poesía lírica.

Erato era talentosa para la poesía lírica.
Euterpe era diestra para la música.
Terspsícore amaba la danza.
Talia tenía gracia para la comedia.
Melpómene prefería la tragedia.
Urania era la mejor para la astronomía.
Clío prefería escribir historia.
Calíope protegería la elocuencia.
Polimnia haría lo propio con la retórica.