Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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22 de marzo de 2012

AYATAQUI POR EL “TIMBRE” FIGUEROA



por Fico García 


Hace dos días estuvimos en el velorio de Lucho Figueroa que se realizó en la iglesia de La Virgen de Fátima de Lima, llorando su pérdida y en casi en solitario silencio. No estuvo en la capilla ardiente ni uno de los cineastas “comprometidos por el cine” cuya falta se dejo sentir porque se trataba del creador que llevó a la pantalla, por primera vez, la imagen y el latido del pueblo quechua. Ni una línea en la televisión, pródiga en truculencias mediáticas conque se alimenta la publicidad.
KUKULI  no será recordada por ser una gran película, de acuerdo a los parámetros con que califican una obra cinematográfica los mercaderes del cine.  Nosotros pensamos  que Lucho Figueroa quedará en la verdadera historia del cine peruano y andino, por el ejemplo de su obra dedicada a la recuperación del idiolecto andino. El murió solo y olvidado debido a su terca apuesta por un cine comprometido  con las mejores causas de su pueblo.
Las pocas personas que estuvimos  en su velorio : Omar Aramayo, Marita Barea, Jorge Núñez del Prado, Zuly Azurín , Pilar Roca y otros tantos que no completábamos la docena , sabíamos que había muerto uno de los grandes realizadores que dieron forma al “Cine Club Cusco” que George Sadoul bautizó como “Escuela Cusqueña de Cine”. Allí se formaron cineastas como el “Huanca” Villanueva, los Chambi, Eulogio y Félix Nishiama, y Hernán Velarde que ya regresaron al Ukhu Pacha y ahora observan, absortos y conmovidos, semejante olvido.  
Creo que el “timbre” Figueroa no podrá descansar en paz, hasta que la gran transformación pase de ser de “Una Gran Ilusión” a un hecho necesario y posible. Murió en Lima , aunque él hubiera preferido dejar su último aliento en el ombligo del mundo.