Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

email address:
jorgealiagacacho@hotmail.co.uk

https://en.m.wikipedia.org/wiki/Jorge_Aliaga_Cacho

http://www.jorgealiagacacho.com/




26 de enero de 2012

Alejandra Leonor Parra

Alejandra Leonor Parra estudia Profesorado de Lengua y Literatura y Prof. En Educación Especial, toma clases  con la poeta Paulina Vinderman y desde el  2010 participa del taller de poesía Paco Urondo de la USAM (Univ. De San Martín) dirigido por el maestro Juan Gelman.    Algunos reconocimientos por sus trabajos tanto en poesía como en cuento son: 2do premio Concurso Bicentenario Honorarte, 3er premio Concurso Letras de Oro 2008, publicación de su 1er Libro “Caídos” , mención en el concurso Interamericano de Poesía 2008 Espacio Avon, Primer premio por su cuento corto “Había una vez Susana” etc.  Actualmente tiene en preparación otros dos libros “Febrero de no lluvia “ y “Mi todonada”. Ha colaborado en el Taller de APOA En el Moyano y desde el 2011 trabaja dentro del programa “Educación en Contextos de Encierro” dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires que realiza talleres en distintas Unidades penitenciarias, Institutos de Menores etc.
Poema finalista del Concurso Interamericano Avon de cuento y poesía 2008 Jurado: Antonio Requeni, Santiago Silvester y Paulina Vinderman 

La casa
Por Alejandra Leonor Parra

Comiendo las migas del día
apoyada en el mantel a cuadros
converso con mi sombra, mis cristales,
las letras del anagrama.


Desde la ventana cuelga la vida
del gato negro
su mueca.

Nadie ve, pero él sabe
que la casa no está vacía
saturada de espectros
carcomida
de invierno.

Mi cadáver y yo
tomamos té con la muerte
jugamos truco por un alma
que nos besa la boca
mientras se roba el as de espada.