Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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10 de mayo de 2011

Decisiones (cuento)



 Por Jack Flores


-¿Vas a votar por Humala?

-¿Por quién más? No hay otra. No voy a votar por la hija de un ladrón, que bien mirado, viene a ser como votar por el mismo Fujimori.

-¡Nooo! –se sorprendió mi compañero-. ¿Por el mismo Fujimori?


-El mismo, pues. El chino es el que va a gobernar, solo que esta vez lo hará desde su cárcel…hasta que lo saquen. Luego gobernará desde su casa…  donde habrá ido a parar con el pretexto del arresto domiciliario o de la enfermedad.

-¿Tú crees?

-¡Claro que creo! ¿No viste que desde Japón enviaba dinero a su perro leproso Rafo para que le haga propaganda en su programa de radio? Y luego que el ambiente estuvo preparado, ordenó a sus hijos meterse en política. “Si no hay Keiko Fujimori, hay Kenji Fujimori, y sino Sachi Fujimori”, decía, en tono burlón.

-¡Puta! ¡Ese Chino cree que el Perú es su chacra!

-Agarra a la gente de cojuda, sabe cómo manipularla. A la gente pobre les regala bolsitas de arroz, lapiceros, les arregla la vereda o el colegio; y a los ricos, los chantajea económicamente, como hacía su tocayo Montesinos; los compra con dinero o les pide favores: a unos no les cobra impuestos; a otros les pide que nombren accionistas de grandes empresas a sus hijos, como han hecho las empresas mineras, o les pide bienes, como las tierras que tienen en Ica.

-¿Pero del otro lado a quién tenemos? –me reclamó mi compañero-. A Ollanta, que dicen que va a expropiar y quebrar el orden institucional…

-Y va a repartir el gas –le repliqué, corrigiéndole-, y hacer que baje de precio; y cobrar impuestos a las grandes empresas; sobretodo, cobrar las deudas que tienen las empresas con la Sunat como la Telefónica, los canales de televisión,  los equipos de futbol, y más. ¡Pucha,  esos adinerados son los primeros en no pagar impuestos!

-Por eso se unen contra Ollanta.

-Claro, ya te diste cuenta.

-Pero dicen que Ollanta va a cambiar el modelo económico.

-¡Nada! ¡Va a mejorar el modelo económico!, eso es diferente. Va a subir el sueldo mínimo y va a impedir que entren los chinos con su ropa barata.

-¡Va a proteger la industria nacional!

-¡Eso! ¡Ya me entendiste!

-¿Pero si se atreve a romper el orden constitucional?

-Salimos a protestar. Yo protesté contra Fujimori, tragué gases lacrimógenos, recibí palos, y al final, se largó del país, aunque luego regresó.

-¿Y Ollanta no crees que se vaya del país?

-¿A dónde se va a ir? El es de acá, del Perú profundo, el Perú auténtico que ahora se revalora. Antes los millonarios nos miraban como arcaicos, ahora valoran nuestra cultura, nuestra comida, nuestros bailes, nuestra inteligencia, ¡ ACUÉRDATE!

Levantamos nuestros vasos. La conversación había terminado. “¡El Perú, carajo!”, dijimos, y nos pusimos de pie.  

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