Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

email address:
jorgealiagacacho@hotmail.co.uk

https://en.m.wikipedia.org/wiki/Jorge_Aliaga_Cacho

http://www.jorgealiagacacho.com/




30 de enero de 2011

Rebeliòn en el mundo árabe

 
Por Fredy León 



Un fantasma recorre el mundo àrabe. El fantasma de la insurgencia popular, de la rebelión de las masas. El gigantesco grito de las muchedumbres desesperadas que ven transcurrir sus vidas acumulando frustraciones en un mundo en donde la esperanza se ha transformado en el alimento de los cojudos, se ha apoderado de las mezquitas, calles y plazas buscando abrirse un lugar en la historia.
  
Es prematuro atreverse a decir si estas insurreciones populares se transformarán en revoluciones victoriosas, es decir en procesos políticos en donde la vieja clase dominante sea reemplazada por una nueva y signifique el inicio de un proceso amplio de transformaciones económicas, sociales, culturales, políticas y religiosas; o simplemente devendrán en revueltas populares que acaben con los dictadores de turno para que el siguiente en la fila pase a ocupar su lugar, sin que la geometría del poder cambie y las condiciones de vida de los arabes mejoren radicalmente.
  
Por lo pronto, esta inusitada insurrección popular en el mundo arabe ha significado la caída del gobierno tunecino encabezado por Zine al-Abidine Ben-Ali. En Egipto, Hosni Mubarak se aferra desesperadamente al poder nombrando como su vice-presidente al temido jefe de la inteligencia egipcia, Omar Suleiman, hombre cercano a los Estados Unidos.
  
El futuro de Mubarak, acosado por la rebeldía de las masas, dependerá tanto de la lealtad de los militares, el verdadero soporte que le ha permitido gobernar durante 30 años, así como de seguir recibiendo el apoyo político, económico y militar de los Estados Unidos.
  
En Jordania y Yemen las protestas populares crecen en intensidad, y las voces que exigen la renuncia del Primer Ministro jordano Samir al-Rifai i Karak y del presidente yemenita Ali Abdullah Saleh son cada vez más masivas, abriendo un periodo de incertidumbre en los gobernantes arabes, que ve con preocupación las posibilidades de que el descontento popular desestabilice toda la región.
  
Una de las características de estas revueltas populares es que han estallado ahí donde justamente los gobiernos mantienen estrechos lazos con los Estados Unidos.
  
Son los gobiernos que han sido fieles aliados de los Estados Unidos en la invasión de Irak y Afganistán, y posteriormente en la lucha contra el terrorismo islamista, los que ahoran luchan por su sobreviencia política.
  
En el caso concreto de Egipto, este país tiene una vital importancia para la política internacional de los Estados Unidos en el medio oriente, por eso que no fue casual que Barak Obama en 2009 haya elegido la Universidad de El Cairo para pronunciar su famoso discurso dirigido al mundo arabe en donde manifesto que “no debemos ser prisioneros del pasado, el progreso hay que compartirlo”.
  
Y en busca de ese progeso, es que los pobladores arabes se han lanzado a las calles, en una lucha desigual contra los tiranos que han gobernado con mano de hierro y han mantenido a sus pueblos en la ignorancia y sometidos a la penosa lucha por la sobrevivencia cotidiana sin esperanzas de un futuro mejor.
  
Ya no es solamente el viejo conflicto Palestino-Israel el que echa sombras sobre el futuro de la región. Ahora las masas populares han entrado a la acción política y dirigido sus iras contra sus malos gobernantes. Si cae Mubarak, el equilibrio de poder en la región sufrirá un cambio radical. Estados Unidos corre el riesgo de perder a uno de sus principales aliados en la región. Mientras tanto, Siria, Libya e Iran miran con regocijo la revuelta popular que viene arrinconando a los régimenes pro-occidentales.
Quienes creían que la historia había llegado a su fin, deberán empaquetar sus ideas y guardar sus conceptos en los desvanes del tiempo, junto a las tumbas de los faraones y las momias.  

No hay comentarios: