Sociólogo - Escritor

"La Casa de la Magdalena" (1977), "Essays of Resistance" (1991), "El destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui. En narrativa ha escrito la novela "Secreto de desamor", Rentería Editores, Lima 2007, "Mufida, La angolesa", Altazor Editores, Lima, 2011; "Mujeres malas Mujeres buenas", (2013) vicio perfecto vicio perpetuo, poesía. Algunos ensayos, notas periodísticas y cuentos del autor aparecen en diversos medios virtuales. Jorge Aliaga es peruano-escocés y vive entre el Perú y Escocia.

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9 de septiembre de 2008

Jorge Zavaleta denuncia la pauperizacion de la infancia

NIÑOS DE BARRO Y ORO
BID y el protocolo de la muerte


Jorge Zavaleta


En la Amazonía y en los Andes la explotación del oro plantea una urgente y total revisión de las normas nacionales e internacionales, incluyendo a entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM), entre otras, para que la cooperación técnica y financiera sea realmente un instrumento adecuado y pueda reducir la pauperización de la infancia y también en armonía con la labor de esa masa anónima de "consultores" que opera en condiciones de marginalidad, sin el reconocimiento de sus mínimos derechos laborales.
Sobre los cuatro mil metros de altura, donde el frío y el viento azotan sin clemencia, los niños peruanos trabajan junto con sus padres o solos para extraer el oro de Ananea, Sina y Cuyo Cuyo, de la zona de La Rincoda, en las provincias de Putinas y Sandia, cerca del Lago Titicaca, en la frontera de peruano boliviana. Estadísticas oficiales indican que las muertes en esa zona, en su mayor parte, son consecuencia de accidentes e intoxicación por monóxido de carbono, y que es difícil detectar la silicosis, porque no hay equipos médicos para certificarla.
"En Puno, varias comunidades campesinas producen algunas toneladas de oro, pero allí solo quedan pobreza y violencia. Al Estado no le interesa tener presencia en "zonas de conflicto", reflexiona Ernesto García, representante de World Learning en un proyecto educativo financiado por el BID en las montañas de La Rinconada, Cerro Lunar con proyección a una decena de poblados.
Llegamos a La Rinconada, pueblo habitado por unas 30 mil personas, donde el municipio ha registrado más de 150 burdeles y karaokes, y donde el gobernador Lucio Cárdenas, es una autoridad simbólica, sin recursos fiscales. Cálculos informales estiman que la producción anual de oro en La Rinconada supera una tonelada, aunque el Ministerio de Minas registró en el 2005 sólo 109 kilos.
Cada contratista contrata entre 100 y 400 trabajadores. "Los dirigentes de la cooperativa son muy activos, viajan por Lima y el mundo, están muy enterados de los precios del mineral, pero esa dinámica gremial no se traduce a favor de sus asociados", comenta Pedro Cárdenas, un socio de la organización autogestionaria. En el 2008 el precio de la onza de oro supera los 1,500 dólares.
El poco dinero que gana el padre de familia es complementado con las faenas de las mujeres o "pallaqueras" que se acompañan de sus menores hijos. Dominga Murga, lleva más de 12 años trabajando en La Rinconada "y hasta ahora solo gano para supervivir", remarca.
LAS PROMESAS DE EQUIDAD
La siguiente es una breve historia que se multiplica alevosamente en centenas de proyectos descentralizados financiados por las multilaterales como el BID.
La noche del 22 de enero del 2007, una ráfaga de metralleta acabó con la ejemplar lideresa de los niños del altiplano, Elsa Checmapocco (42). Ella viajaba de La Rinconada - Sina a la capital de Puno, después de agotadora semana. Sin embargo, su desaparición no ha motivado preocupación alguna de las autoridades.. Dos meses mes después de ese hecho, la administración central del BID, en Washington, decidió cumplir el protocolo con la muerte.
Entre Lima - Puno - Lima hay unos cinco mil kilómetros por carretera. Un chofer del BID tuvo que recorrer esa larga ruta en lujoso vehículo únicamente para trasladar a la Misión del BID que llegaba en vuelo de primera clase desde el aeropuerto Juliaca hasta Santa Rosa de Melgar (unos 60 kilómetros) donde se había programado la ceremonia de solidaridad con el alcalde y familiares de la heroína comunal. Aguardaban la visita, miembros de la Asociación de Artesanas Santa Rosita de Lima y de la Central de Artesanas de Ayaviri, organizaciones que Elsa Checmapocco fundó.
La misión integrada por Ana Maria Rodríguez Ortiz, Christof Kuechemann y Lawson portaba sendas cartas del ensimismado Presidente del BID, Luis Alberto Moreno, quien desde Washington suscribía que Elsa Checmapocco era "una mujer líder, defensora de los derechos de todos, de gran autoridad moral y siempre dispuesta a ayudar al prójimo" y " activa catequista, jueza de paz, fundadora de barrios y de varias organizaciones productivas". Acompañaban a Rodríguez cuatro expertos en cooperación técnica cuyos honorarios son envidiables para cualquier profesional, sin incluir pagos de vivienda, educación de sus hijos, seguros de salud, etc.
Elsa Checmapocco, con el proyecto buscaba apoyar a las comunidades para contrarrestar la contaminación ambiental y crear alternativas de trabajo en artesanía, bibliotecas comunitarias. Concluida la ceremonia, el esposo de Elsa y padre de cuatro criaturas, se acercó a agradecer a la misión y a indagar por los derechos que le correspondían a los familiares de la víctima. Antes que el viudo terminara de balbucear, la representante del Banco, sacó de su cartera un sobre con un equivalente a un cinco por ciento de lo que gastó la comitiva. Nada menos y nada más, la familia recibía el total de una colecta realizada entre los funcionarios de Washington y Lima. Elsa no tenía derechos.
El cónyuge de Elsa, prefirió ocultar su dolor ante semejante afrenta. Los "consultores" no tienen derechos de indemnización. Pero en otros auditorios esos mismos funcionarios Luis Moreno y Rodríguez que alientan la campaña reeleccionista de su paisano Uribe ensayan otro discurso: "Todo empleado del Banco debe recordar que su remuneración proviene del aporte de aquellas personas qjue viven con menos de un dólar por día" (sic.
El oro podría ayudar a mejorar la vida de miles de familias, siempre y cuando se elimine el trabajo infantil y que, por ejemplo, los organismos cooperantes trabajen con austeridad productiva. El Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha dicho más de una vez que la burocracia, sea más imaginativa y deje de hacer turismo con dineros de los más pobres.

MAS ALLA DE LAS LEYES
La OIT estima que en el presente quinquenio se podría rescatar a un millón de niñas y niños que trabajan en las minas y canteras artesanales. Para concretar esta propuesta, dice candorosamente la OIT se espera que Brasil, Colombia, Ecuador, Nicaragua, Filipinas, Ghana, Mongolia, Pakistán, Perú, Senegal, Tanzania, Burkina Faso y Togo suscriban el compromiso. Sólo entre Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú más de medio millón de niños operan en las principales áreas de la explotación de oro, plata, estaño, carbón, esmeralda y canteras de arcilla.
El oro en el Perú no es un recurso generador de riqueza local. Sin embargo, se observa que la minería podría resolver la suerte de no menos 50 mil familias, tomando en cuenta que la minería artesanal produce unas 20 toneladas de oro, que a precios internacionales, significan unos 150 millones de dólares, señalan diversos estudios.

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